Cómo eliminar el sarro de los dientes de forma natural | 800Noticias
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Millones de personas tienen sarro en los dientes por la acumulación de restos de comida en sus piezas dentales.

La placa bacteriana de color amarillento aparece cerca de las encías y luego se va expandiendo hacia dientes y muelas y es difícil de eliminar con el cepillo.

En este artículo te contaremos cómo eliminar el sarro de forma natural. ¡Y tu sonrisa brillará!

Quita el sarro de los dientes

Cuando comemos alimentos demasiado azucarados, grasosos o refinados aumentamos la posibilidad de que aparezca el sarro en los dientes.

Si a eso le sumamos una higiene oral deficiente, fumar o la ingesta de alcohol y café la situación no mejora en lo absoluto.

No solo se trata de un problema estético, sino que también está relacionado con la salud, ya que mucho sarro provoca inflamación en las encías lo que ocasiona desde gingivitis (sangrado) a desplazamiento y caída de piezas.

La buena noticia es que hay remedios caseros para eliminar el sarro de forma natural.

Los más eficaces son:

Bicarbonato de sodio y agua oxigenada

Bicarbonato de sodio

Dentro de las opciones que no pueden faltar dentro de una rutina de limpieza oral encontramos el bicarbonato y el peróxido.

El primero blanquea de forma natural los dientes y el segundo elimina las bacterias. Juntos son una receta perfecta para quitar el sarro y evitar que las piezas se vuelvan amarillas.

Ingredientes

  • 1 cucharadita de agua oxigenada (5 ml)
  • 1 cucharada de bicarbonato de sodio (10 g)

Preparación

  • Pon en un recipiente el bicarbonato y añade el agua oxigenada.
  • Mezcla bien para obtener una pasta.
  • Introduce el cepillo de dientes y utilízalo como si fuera una pasta de dientes común realizando movimientos circulares, sobre todo, cerca de las encías.
  • Repite este procedimiento 2 veces a la semana, como mínimo.

Manzana

manzanas

Acabar con el sarro en los dientes es tan simple como comer una manzana cruda al día. En lo posible, con cáscara, y que sea roja, ya que la verde es un tanto ácida.

Después de cada comida elige este riquísimo postre natural para mantener una sonrisa perfecta.

Otra opción son las fresas o los melones. Ambas frutas quitan el sarro, sanan tus encías y evitan el sangrado.

Jugo de limón

Antes de explicarte cómo hacer este remedio casero has de tener en cuenta que su exceso es contraproducente. Los ácidos del limón pueden manchar los dientes si lo usas sin diluir.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de jugo de limón (20 ml)
  • 2 cucharadas de agua tibia (20 ml)

Preparación

  • En un vaso añade el jugo de limón y el agua. Remueve bien.
  • Haz enjuagues con este líquido durante 1 minuto.
  • No lo tragues y no mantengas la mezcla más tiempo en la boca.
  • Enjuaga con agua limpia al terminar.
  • Quizás te arda un poco si tienes aftas o llagas.

Cáscara de naranja

Cáscara de naranja

La vitamina C de los cítricos no solo están presente en los gajos y el jugo, sino también en la cáscara. Por ello vale la pena aprovechar sus propiedades las veces que podamos.

Pela una naranja y, luego de comerla, pasa la parte interna de la cáscara por los dientes haciendo hincapié en el límite con las encías.

Tras ello no te olvides de enjuagar con agua tibia para evitar la erosión del ácido.

Semillas de sésamo

Si quieres tener unos dientes libres de sarro trata de comer aquellos alimentos que funcionen como exfoliantes. Uno de ellos son las semillas de sésamo. Mastica bien un puñado y luego arrójalas a la basura.

Acto seguido cepilla los dientes como de costumbre. Así disfrutarás de un efecto “pulidor”.

Tips para reducir el sarro en los dientes

Una vez que hayas eliminado o quitado gran parte de la placa adherida en tus dientes de seguro no querrás que vuelva a aparecer.

¿Cómo prevenir su desarrollo posterior? Con estos consejos:

 Evita ciertas comidas

El azúcar es tu principal enemigo en lo que a salud oral se refiere. Y es que su consumo deriva no solo en caries, sino también en una mayor cantidad de sarro en los dientes.

Pero, atención, que no es el único malo de esta historia: la harina es igualmente destructiva. Los almidones se mezclan con la saliva y crean un ácido poderoso que mancha el esmalte de las piezas dentales.

Luego se empieza a erosionar y a dejarlos más expuestos al ataque de las bacterias. Por lo tanto, evita tantos refinados y azúcares.

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