+VIDEO | ¿Cómo se hacen los ejercicios hipopresivos? - 800Noticias
800Noticias
Salud y Belleza

Agencias

A estas alturas de año, todo el mundo sueña con lucir un abdomen perfecto. Pero, como no nos cansamos de repetir en ZEN, los milagros no existen y es imposible remediar en un par de semanas el desastre de toda una vida de sedentarismo y malos hábitos en la mesa. Eso sí, ya sabe, éste es el momento perfecto para tomar cartas en el asunto e introducir los cambios que le harán sentir mejor. Novedades como probar la técnica que le ayudará a fortalecer los músculos más profundos de su «core», desde las costillas al suelo pélvico, sin necesidad de matarse a hacer abominables sobre la colchoneta. ¿Cuál es ese método mágico? Técnicamente se denomina ‘Low Pressure Fitness’ (LPF), pero popularmente se le conoce como hipopresivo.

Paloma González Cenjor, LPF-coach, explica qué es y en qué consiste: «Se trata de una combinación de técnicas como la reeducación postural, la respiración, la neurodinamia y los hipopresivos. Una de las pautas de la ejecución consiste en una apertura costal en apnea respiratoria que produce una succión abdominal en la que las vísceras se movilizan». Suena increíble y, todo hay que decirlo, algo inquietante pero no tema porque el origen de la técnica es bastante tranquilizador. Fue concebida, a finales de los 80 del pasado siglo, para la recuperación del suelo pélvico tras el parto y como forma de prevención de la incontinencia urinaria, por Marcel Caufriez,, un doctor en Fisioterapia nacido en Bélgica y especializado en la reeducación uro-ginecológica y sexual. Simplificando al máximo, se trata de «un conjunto de ejercicios cuya realización conlleva una disminución de la presión en la zona que se está trabajando», según explicó Caufriez a ZEN.

FORTALECIMIENTO

Al hinchar la parte baja del vientre, «el masaje de la respiración unida al estiramiento que se produce con el vacío abdominal y la succión visceral ayudan a reducir los síntomas de congestión de la zona y también la pesadez, entre otros beneficios», detalla González Cenjor. Entre sus grandes beneficios está «el fortalecimiento de toda la musculatura profunda abdominal, llegando a movilizar zonas tan difíciles de activar como el transverso».

Estabilizador de la columna vertebral y compresor de las vísceras del abdomen, paradójicamente, el transverso -cuya perjudicial separación se convirtió en tendencia en Instagram bajo el hashtag de #abcrack- es, por su inaccesibilidad, uno de los grandes olvidados en los planes de entrenamiento a pesar de que desempeña un papel fundamental en nuestro día a día (tiramos de él para realizar gestos tan cotidianos como reír, toser, gritar o coger a los niños en brazos». La falta de tono -que no fuerza- de la conocida como faja abdominal puede hacer que «la tripa parezca más abombada o se convierta en un terreno abonado para la distensión».

Al volver a ceñir ese corsé natural con el que todos nacemos y que vamos soltando con el paso de los años a base de inactividad, conseguimos además mejorar la higiene postural y lucir más esbeltos. Esta experta nos propone una prueba práctica para verificarlo: «Con una mano colocada sobre la tripa, adoptar una mala postura, con los hombros caídos, el pecho hundido y la pelvis en retroversión. Acto seguido, crecer como si empujáramos algo con la cabeza, elevar levemente el pecho y colocar la pelvis neutra. Así notaremos cómo la zona del estómago se contrae y se activa». El aspecto del vientre también mejora por «la reducción de la tensión en el diafragma», que se produce al practicar esta técnica. «Si tenemos una mala postura y el diafragma se tensa y eso repercute en el abdomen, provocando que se vea hinchado como si se tratara de la típica barriga de postparto», explica González Cenjor.

VIDA SEXUAL

Todavía hay mucho más. Clave en la recuperación del tono muscular en la tripa y el suelo pélvico tras dar a luz, la técnica hipopresiva -al igual que los ejercicios de Kegel- es fundamental para evitar las pérdidas urinarias y mejorar la vida sexual, ya que ayuda a fortalecer la musculatura pélvica, aumentar el deseo, prevenir la disfunción eréctil y liberar las hormonas relacionadas con el placer y el bienestar.

¿Cuántos días y minutos deberíamos dedicar a hacer hipopresivos a la semana para comenzar a percibir resultados? «Nos bastaría con reservar 20 minutos, dos días. Los efectos se empiezan a notar entre las primeras ocho y 12 semanas, aproximadamente, tal y como lo avalan diversos estudios como el realizado en 2012 con jugadoras profesionales de rugby. Tras ocho semanas de entrenamiento con ‘Low Pressure Fitness», las deportistas vieron como su perímetro de cintura se reducía de forma estadísticamente significativa.

Por El Mundo,Es

Síguenos por @800noticias