El papa llega a Aparecida para su primera misa en Latinoamérica - 800Noticias
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APARECIDA, (AFP) – América Latina aguarda con expectación este miércoles el mensaje del primer papa latinoamericano en su primera visita a la región.

Es su primera misa pública que celebra este miércoles en el mayor santuario de Brasil, el país con más católicos del mundo, dedicado a su patrona, la virgen Aparecida.

El Papa Francisco defiende «una iglesia pobre para los pobres», un mensaje que ha tenido gran impacto en la región con las mayores desigualdades del planeta.

En el Santuario de Nuestra Señora de Aparecida, en el estado de Sao Paulo, adonde el Papa llegó en helicóptero y se trasladó en papamóvil hacia la basílica, unos 200.000 fieles esperaban ansiosos poder acercarse al denominado «Papa del pueblo».

Francisco ya estuvo en el santuario de esta virgen negra para la V Conferencia Episcopal Latinoamericana y del Caribe (Celam) en 2007.

En ese entonces aún arzobispo de Buenos Aires, el cardenal argentino Jorge Bergoglio presidió la comisión que redactó el documento final, de fuerte contenido social y político que enfatiza «la opción por los pobres» en esta región donde viven más del 40% de los católicos del mundo.

Una Iglesia renovada

Francisco traerá para los brasileños el mensaje de una Iglesia capaz de renovarse en una época de crisis, sacudida por escándalos financieros y de pedofilia, un rumbo que ha tomado desde que fue elegido Papa en marzo en reemplazo del renunciante Benedicto XVI.

Miles de personas han pasado la noche en las calles de Aparecida, haciendo fila pese al frío -7ºC- y la lluvia para ingresar al santuario de esta virgen negra y patrona de Brasil, donde asistirán a su liturgia unas 200.000 personas.

En la plaza del santuario, donde el Papa dará una bendición, sacerdotes animan a la multitud que se protege de la lluvia con paraguas y capas de nylon cantando «¡Francisco, Francisco!».

«Queremos oír un mensaje de esperanza. Eso es lo que necesitamos. Queremos que el papa nos diga que existe esperanza de tener un mundo mejor para todos y queremos también que el ejemplo de Francisco renueve a la Iglesia, que lo necesita mucho», dijo a la AFP la brasileña Gislaine Wertz de Almeida, de 39 años, que llegó a Aparecida desde el estado de Minas Gerais (sudeste).

El Papa viene «a Aparecida por su devoción mariana y para celebrar la primera misa con el pueblo brasileño, pero creo que al visitar a Nuestra Señora saluda a toda la región», comentó a la AFP el sacerdote Roni Dos Reis, uno de los portavoces de este encuentro en el santuario.

«Y creo que para nosotros, latinoamericanos, aquí en Aparecida él también expondrá ese discurso social de compromiso con las periferias, de dar dignidad y no paternalismo a las personas», añadió.

La Iglesia católica enfrenta una sangría de fieles en Latinoamérica, mientras asiste al fuerte crecimiento de las iglesias evangélicas y de las personas sin religión.

Aparecida ya fue visitada por el papa Juan Pablo II (1980) y Benedicto XVI (2007).

Unos 5.000 militares y policías están a cargo de la seguridad. El domingo fue hallada una pequeña bomba de fabricación casera en uno de los baños del santuario, que fue detonada, informó el ejército.

Caos de transporte y fallas de seguridad

El estilo llano del papa puso en problemas a la organización a su llegada el lunes a Rio de Janeiro, cuando su vehículo quedó atrapado varias veces en el tránsito, en medio de una multitud enfervorizada, luego que el conductor errara el recorrido.

Algunos cambios en el programa de Francisco en Brasil fueron decididos el martes, tras una «importante reunión» sobre su logística y seguridad en Brasil, anunció su portavoz, el padre Federico Lombardi.

Este miércoles de noche, al retornar a Rio desde Aparecida, el Papa usará un coche cubierto -y no el papamóvil, como estaba previsto inicialmente- para trasladarse a un hospital franciscano donde la Iglesia inaugurará un ala para adictos al crack.

El martes, horas antes del inicio de la misa de apertura de la JMJ que reunió a cerca de medio millón de personas en Copacabana, el metro de Rio se paralizó durante más de dos horas por un problema eléctrico, dejando varados a miles de peregrinos en varios puntos de la ciudad.

Pese a su popularidad, el Papa llegó a Brasil en medio de protestas por los altos costos de su visita y de la JMJ, estimados en 53 millones de dólares, que terminaron en violencia.

La juventud que espera al papa quiere cambios que acerquen a la Iglesia a los nuevos tiempos.

Una reciente encuesta del Instituto Ibope señala que buena parte de los jóvenes católicos brasileños apoyaría cambios en las posiciones más conservadores de la Iglesia sobre la unión de homosexuales, el uso de la píldora del día después o la penalización del aborto.

 

 

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