La fiesta de la Cruz de Mayo, por María García de Fleury - 800Noticias
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Religión

Por: María García de Fleury

En América Latina, la fiesta de la Cruz de Mayo se remonta a la conquista española, cuando los misioneros desconocían la lengua de los nativos y aún así debían difundir el mensaje cristiano. Fue así que pensaron en la cruz, porque es un objeto de fácil construcción y la colocaban a la vista de todos en la comunidad; allí se administraban los oficios religiosos.

Los misioneros fundaron hermandades que se encargaron de mantener el culto a la cruz especialmente durante el mes de mayo, realizando una procesión en la que se le ofrecían flores para homenajearla. Esto se celebraba porque en la iglesia católica, según el rito romano, el 3 de mayo del año 324, fue el día en que Santa Elena, la madre del emperador Constantino, encontró la Santa Cruz de Cristo en Jerusalen. Esta es una festividad muy extendida en España y en toda hispanoamérica.

El ritual de adorar la cruz consiste en adormar cruces con flores coloridas, arrodillarse, persignarse, hacer una pequeña oración, hacer una procesión y unos bailes alegres. En otras partes se venera el madero en los cerros o en lugares visibles para toda la población.

Las personas del campo, al llegar el mes de mayo, adornan la Santa Cruz con las primeras flores del año como ofrenda para tener buenos frutos. Hay personas que lo llaman el bailorio en lugar de velorio; lo cierto es que se llevan a cabo actos de fe por las lluvias que comienzan, por la buena cosecha futura, por la salud de los niños y por la paz, con una velada donde se le reza a la Santa Cruz.

Se entonan décimas nacidas en el alma popular, así como rosarios cantados, todo esto acompañado de distintas manifestaciones musicales de la región y comidas típicas. La música, los rezos, la comida y demás elementos varían de acuerdo a la región, esto forma parte del agua viva de la cultura popular.

En la actualidad lo que se conoce como el velorio de la cruz de mayo es una manifestación cultural religiosa sembrada en la tradición venezolana, muy arraigada en casi todo el territorio nacional, tan popular que en muchas regiones de Venezuela esta celebración se repite todos los sábados del mes de mayo y el último velorio de la cruz normalmente se realiza el 31 de mayo, donde a la media noche repican los tambores para celebrar la entrada en el mes de San Juan Bautista.

La Cruz de Mayo fue elevada a patrimonio cultural de Venezuela en el año 2014 como un reconocimiento a la preservación de nuestra cultura, pues es una de las manifestaciones tradicionales de mayor fuerza espiritual donde se le rinde culto al simbolo de la cruz, una expresión de nuestra religiosidad.

La cruz, ese gran símbolo de la cristiandad, representada en el madero donde se experimentó la más grande humillación y tortura en contra de Cristo, el salvador de la humanidad.

El velorio de la cruz de mayo es una invitación a celebrar la resurrección, es una invitación a tener fe y esperanza para superar las calamidades, invitación a la solidaridad en medio de las situaciones adversas, invita a fortalecer la ayuda mutua en tiempos duros, difíciles, y a tener la certeza de que así como Jesús resucitó después de todo su sufrimiento, nosotros resucitaremos y al final de nuestra vida viviremos con Dios y con Dios, ¡siempre ganamos!