Exguerrillera sandinista celebra decisión del Parlamento de Venezuela - 800Noticias
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EFE

 La exguerrillera sandinista y exministra de Salud de Nicaragua Dora María Téllez celebró  la decisión de la Asamblea Nacional de Venezuela de designar a Gustavo Tarre Briceño como embajador «especial» del país suramericano ante la Organización de Estados Americanos (OEA).

Según Téllez, con la decisión del Parlamento venezolano el Gobierno de Daniel Ortega pierde apoyo ante la OEA, en tiempos en que cada voto cuenta para que el organismo aplique la Carta Democrática Interamericana a Nicaragua, lo que significaría un revés para el presidente nicaragüense en medio de la crisis que afecta al país.

«La dictadura de Ortega se queda sin la voz y el voto de Venezuela en la OEA. Representante de (Nicolás) Maduro sale y entra otro nombrado por (Juan) Guaidó», dijo la exguerrillera, a través de su cuenta en la red social Twitter.

Nicaragua atraviesa una crisis sociopolítica que suele ser comparada con la de Venezuela, pero que le supera en violencia, misma que es promovida o al menos consentida por el Gobierno de Ortega, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CDIH), que le ha señalado de cometer crímenes «de lesa humanidad».

Téllez auguró que «en febrero, temprano, (Ortega) pierde el voto de El Salvador», en referencia a una eventual derrota del Frente Farabundo Martí para la Liberación (FMLN) en las próximas elecciones salvadoreñas.

«La aplicación de la Carta Democrática Interamericana en marcha», sentenció la exguerrillera, quien luchó contra el dictador nicaragüense Anastasio Somoza Debayle, hasta su derrocamiento en 1979.

La Carta Democrática es un instrumento jurídico que, en sus artículos 20 y 21, contempla trámites diplomáticos contra un Estado miembro donde haya «una alteración del orden constitucional» y, de fracasar esas gestiones, allana el proceso para su suspensión, con lo que dejaría de participar en los programas del organismo.

Aunque la Aplicación de la Carta a Nicaragua está en proceso, se necesitan 24 votos para suspender al país centroamericano de la OEA, es decir, dos tercios de los 34 miembros activos del organismo.

La crisis de Nicaragua ha dejado entre 325 y 561 muertos, y de 340 a 767 detenidos, según organizaciones humanitarias.

Ortega reconoce 199 muertos y 340 detenidos a los que llama «terroristas», «golpistas» y «delincuentes comunes».

El mandatario nicaragüense rechaza responsabilidades en la crisis, así como los señalamientos generalizados sobre graves abusos de las autoridades contra los manifestantes antigubernamentales, y denuncia ser víctima de intento de «golpe de Estado fallido».

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