+VIDEO| Sismo en Arequipa: “Me salvó mi fe en Dios y mi fuerza” | 800Noticias
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Bien dicen que las cosas pasan cuando uno menos lo espera, para José Huamaní Durand fue así. No pensó jamás que algo así podría ocurrirle, pero pasó.

El 14 de agosto por la noche, su tranquilidad fue interrumpida por un fuerte sismo en Ichupampa en la provincia de Caylloma-Arequipa. A sus 85 años vivió el momento más trágico de su existencia cuando descasaba en su casa y de pronto el movimiento telúrico comenzó a sacudir la tierra y parte del techo de calamina. La pared de su vivienda hecha de barro se vino encima de él, y quedó enterrado entre los escombros, pero la oportuna intervención de un grupo de vecinos lo rescató de una muerte segura.

“Sentí que al estar los escombros sobre mi cuerpo, ya mi hora había llegado, porque en mi soledad no tendría a nadie que me auxilie. Sin embargo, intenté calmarme y luego de 15 minutos de estar enterrado y con todo mi cuerpo paralizado porque tenía piedras y tierra encima mío, me rescataron (…) creo que fue la mano del Dios, me dio otra oportunidad para vivir”, nos contó visiblemente emocionado.

CREENCIA. José es devoto de San Juan Apóstol, patrono del pueblo, dice que su fe en él lo ayudó para no dejar de existir. Al querer rezarle a Cristo por seguir vivo, vio la iglesia que en 1982 ayudó a levantar. Era entonces presidente del Consejo Parroquial de esa localidad e hizo poner en valor, con apoyo de la cooperación española, el templo que ahora está destruido.

“Dios dijo: no dudemos de su poder y gracia, y si sigo vivo es porque tengo una misión y mi hora no llegó aún, si tengo que apoyar en la reconstrucción de la casa del señor así lo haré”, indicó mientras mira hacia el horizonte, como buscando en la distancia ese lugar que le proporciona una calma que en esa zona causa envidia.

Valiente. En Yanque, en la calle Cusco, Valentina Suni, Velásquez, a sus 95 años mira con tristeza cómo su casita de adobe está en el piso y lo poco de sus enseres en el patio.

Ella se salvó de morir en el día del sismo porque estaba durmiendo, una vez que cayó al piso de su cama el techo se vino encima y gateando en la oscuridad pudo llegar a la puerta y salir.

“El papito Dios me concedió el milagro de seguir viva , no era mi hora, sin embargo, perdí a mi sobrina, quien falleció cuando dormía con su nieta, fueron unas de las víctimas en Yanque. Solo me queda rezar por esas almas y ojalá pueda ver mi casa otra vez levantada. A mí las fuerzas ya me están dejando”, señaló.