+VIDEO | París aspira convertirse en ciudad 100% ciclista | 800Noticias
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Agencias

Anne Hidalgo, alcaldesa de París, espera que la capital de Francia sea dentro de tres años una ciudad «100 por 100 ciclista» y «sin riesgos», en bicicleta.

Esperando el advenimiento de ese paraíso urbano ecologista, París es víctima de la política de hierro de su alcaldesa, nacida en 1959, en San Fernando, en la provincia de Cádiz: más atascos, comunicaciones más lentas y problemáticas, aumento de la polución en nuevos «cuellos de botella» urbanos, entradas y salidas más largas, duras y complicadas para quienes trabajan en la capital pero solo tienen ingresos para vivir en la periferia.

Durante los últimos seis años, Hidalgo creó unos 300 kilómetros de pistas / corredores especiales para ciclistas por las grandes arterias urbanas de París. Y consagrará 350 millones de euros, durante el próximo quinquenio, con esta ambición: «El 2024, 100 por 100 de las calles de París serán ciclistas o tendrán corredores para bicicletas». «Es imprescindible que París sea una ciudad 100 por 100 ciclista, claro que sí», insiste Hidalgo, agregando: «Habremos conseguido nuestro objetivo cuando sea realidad que un niño parisino de diez años pueda ir solo al colegio, en su bicicleta, sin que ese comportamiento sea angustioso para sus padres».

Ciclistas en las calles de París, la nueva normalidad

Recortar espacio para vehículos

Tal ambición tiene muchos flecos inflamables. La alcaldía de París espera construir corredores para bicicletas en el Periférico, la carretera de circunvalación de París: proyecto tan ambicioso como problemático para la rapidez de la entrada y salida en la capital. Ha comenzado la supresión de 60.000 plazas de estacionamiento, para construir vías especiales para bicicletas. A la espera de ciclistas, los automovilistas se las ven y se las desean para poder aparcar, agravando problemas de fondo. En numerosas grandes arterias de la capital, se ha recortado el espacio para vehículos y transporte público, para favorecer el espacio privilegiado de las bicicletas, ausentes, con frecuencia.

Se han creado numerosos espacios consagrados al estacionamiento de bicicletas, en el centro y la periferia de París, sin responder siempre a la demanda más familiar. Durante semanas, provocó una riada de gracietas el proyecto, real o imaginario, de crear una estación de bicicletas en la frontera del Bosque de Bolonia, espacio público y prostibulario. Si atribuía a la alcaldía el proyecto, real o presumido, de favorecer un «comercio prostibulario ecológico», sin la contaminación de los automóviles tradicionales.

Bicicletas abandonadas

La gestión del parque municipal de bicicletas tampoco es un modelo de gestión empresarial. Los primeros proveedores de bicicletas de alquiler, por cuenta de la alcaldía, chocaron hace años con la burocracia municipal. Y la sucesión de empresas de prestación de servicios ciclistas deja un rastro de bicicletas abandonadas y tensiones administrativas. Se anuncia el «desembarco» en París de «Swapfiets», la famosa empresa holandesa de alquiler de bicicletas, la semana que viene.

Nuevos colores de bicicletas para intentar dar fluidez a una metamorfosis ciclista de París, donde el uso de bicicletas ha crecido de manera llamativa con la propagación del coronavirus, sin zanjar el diario vía crucis de quienes trabajan en París y solo pueden pagarse un alquiler modesto en una periferia siempre más lejana.

Fuente: abc.es

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