Pekín lanza su mayor advertencia a Donald Trump sobre Taiwán - 800Noticias
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Agencias

A China se le empieza a agotar la paciencia con el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump. Las autoridades del gigante asiático le advirtieron que peligra la estabilidad entre las dos superpotencias si cuestiona el principio de una sola China, verdadera línea roja infranqueable para Pekín, ya que supone dar alas a la independencia de Taiwan, territorio que el Partido Comunista considera como la isla rebelde y no ha renunciado a anexionarlo por la fuerza.

Tras diez días de tensiones diplomáticas por una serie de gestos de Trump hacia China, que Pekín no acaba de discernir si son provocaciones o inexperiencia diplomática, los dirigentes del gigante asiático lanzaron el lunes un primer aviso al futuro líder de EE.UU. y a su equipo para que corrijan sus acciones. “Lo que está en juego no afecta sólo a los intereses fundamentales de las relaciones entre China y EE.UU., sino también a la paz, la estabilidad y la prosperidad de Asia-Pacífico y del resto del mundo”, señaló el portavoz de Exteriores chino, Geng Shuang.

Su comentario se producía pocas horas después de que Trump cuestionara seguir respetando el principio de una sola China en unas declaraciones en la cadena de televisión Fox News. Afirmación que Pekín interpreta como un apoyo a la independencia de Taiwán y una ruptura del consenso sobre el que se basan las relaciones bilaterales entre Pekín y Washington desde 1972, siete años antes de que se restablecieran completamente las relaciones diplomáticas. Este brusco giro impulsó a Geng a señalar que “el Gobierno chino está seriamente preocupado” por las declaraciones de Trump, “porque la cuestión de Taiwán es un asunto central para China”.

Y es que este principio, cuyo reconocimiento impone Pekín a todo país con el que pretende mantener relaciones diplomáticas, subraya que Taiwán es parte de China. Condición que impide a la isla separarse políticamente del continente y establecer vínculos con otras naciones como un país normal. Actualmente, en el mundo sólo hay 22 estados que mantienen relaciones con Taipéi y uno de ellos es el Vaticano.

Es por esta razón por lo que cuando Trump señaló: “No sé por qué tenemos que estar ligados a la política de ‘una sola China’, a no ser que lleguemos a un acuerdo que tenga que ver con otras cosas, incluido el comercio”, se encendieron las alarmas en la Ciudad Prohibida. Los líderes chinos temen que el futuro inquilino de la Casa Blanca quiera utilizar a Taiwán, a la que EE.UU. nunca ha dejado de vender armas, como moneda de cambio en una negociación más amplia.

Una posibilidad que no consideran en Pekín, que advierten que las relaciones bilaterales podrían verse seriamente perjudicadas. “El tema de Taiwán afecta a la soberanía y a la integridad territorial de China (…). Si (el principio de una sola China) se ve comprometido o interrumpido, el crecimiento estable de las relaciones entre China y EE.UU., así como la cooperación en la áreas más importantes, está fuera de discusión”, reiteró Geng.

Y es que el Gobierno chino es consciente de que existe un consenso en todo el país acerca de que la isla rebelde forma parte del gigante asiático y no perdonaría a sus líderes un cisma. “El Partido Comunista sería derribado por su propio pueblo si Taiwán se independizara”, le dijo el presidente Xi Jinping a la líder de la oposición taiwanesa, Hung Hsiu Chu, en Pekín el pasado noviembre.

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