Guardia de EEUU critica «fuerza excesiva» en desalojo frente a Casa Blanca - 800Noticias
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EFE

Un guardia nacional de Estados Unidos criticó este martes el uso de «fuerza excesiva» durante el violento desalojo de cientos de manifestantes que protestaban por la muerte de George Floyd frente a la Casa Blanca en junio.

«Desde mi punto de vida esos manifestantes participaron en una expresión pacífica de sus derechos de la primera enmienda. Sin embargo, fueron sometidos a una escalada no provocada y al uso excesivo de fuerza», declaró el guardia Adam DeMarco frente a un comité de control en el Congreso estadounidense.

DeMarco, que tuvo un rol de supervisión durante esa acción llevada a cabo entre la Guardia Nacional y la policía, criticó que el anuncio de desalojo de las autoridades «apenas eran audibles», por lo que los manifestantes tampoco tuvieron tiempo de dispersarse por su propio pie antes de la llegada del presidente estadounidense, Donald Trump, a la plaza Lafayette, delante de la mansión presidencial.

«Cuando comenzó la operación escuché explosiones y vi el humo utilizado para dispersar a los manifestantes. (…) Me dijeron que era solo humo, pero yo podía sentir la irritación en mis ojos y nariz y reconocí que era gas lacrimógeno», recordó el guarda.

«Fue profundamente perturbador», agregó.

DeMarco fue citado a declarar por el legislador demócrata Raúl Grijalva, que consideró que «el uso excesivo de fuerza para tomarse una fotografía fue abuso de poder».

Por su parte, varios congresistas republicanos justificaron el desalojo de la plaza porque los manifestantes «rompieron la ley» al atacar a la policía.

Ese argumento fue defendido también en la misma audiencia por el jefe interino de la Policía de Parques de EE.UU., Gregory Monahan, citado a declarar y que explicó que la respuesta de la policía a los manifestantes fue acertada, argumentando que «decenas de agentes fueron heridos por ladrillos, rocas y otros artículos».

El controvertido episodio ocurrió el pasado 1 de junio cuando Trump salió de la Casa Blanca y cruzó la plaza donde cientos de personas se habían congregado en las jornadas posteriores para protestar contra la violencia policial desproporcionada hacia las minorías para tomarse una fotografía frente a una iglesia.

Previamente, la Policía y los efectivos que custodian la residencia presidencial desalojaron a los manifestantes con gases lacrimógenos, en un área que ha sido escenario de refriegas en los últimos días, en medio de las protestas raciales en el país.

Ese capítulo fue tan polémico que hasta el jefe del Estado Mayor, el general Mark Milley, lamentó haber acompañado a Trump en su foto frente a la iglesia de Saint John en Washington D.C.

«No debería haber estado allí», expresó el militar en una grabación dirigida a la Universidad Nacional de Defensa.

A lo que añadió: «Mi presencia en ese momento y en ese clima creó la percepción de que el Ejército está implicado en la política interna».

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