ESPECIAL| Niñez y violencia… ¿Se acabó el futuro de Venezuela? - 800Noticias
800Noticias
Nacionales

Mildred Manrique / @milmanrique

Desde mediados de 2015, el coordinador nacional de la Asociación Civil Red de Casas Don Bosco, Leonardo Rodríguez, venía advirtiendo  a las autoridades competentes sobre el incremento de la presencia «riesgosa» de niños, niñas y adolescentes en las calles de Venezuela, pero no fue sino hasta este 19 de marzo de 2017, con el asesinato de dos militares del Ejército, presuntamente en manos de menores de edad en Sabana Grande, que la sociedad volteó a mirar y alarmarse ante el flagelo que desde hace 18 años pareciera que el gobierno no ha podido controlar.

“En los últimos seis meses hemos notado un incremento alarmante en la cantidad de niños en situación de calle. De cinco casos pasamos a atender 20 diarios. Todos son muy pequeños, con edades entre los 7 y 12 años, y nos dicen que salen a buscar alimentos. Diariamente estamos capacitados para recibir a 10 en cada una de nuestras 86 casas ya que no contamos con mayores recursos en el centro, pero ya se está haciendo común que el número aumente a diario. Para nadie es un secreto que la situación económica en Venezuela está afectando este tipo de iniciativas sociales”, explicó el portavoz de la Asociación Civil Red de Casas Don Bosco, ubicada en Caracas.

Niños asesinos

Rodríguez explicó que muchos de los jóvenes que se acercan a las Casas Don Bosco tienen la intención de buscar alimentos y no con la idea de salir de la calle, pero además, su actitud es más violenta, reflejando así una carencia de valores. “Observamos con preocupación que la conducta de estos adolescentes es más violenta. Detrás de su situación hay hambre, consumo de drogas como la heroína, redes de prostitución y delincuencia. En ocasiones son expulsados por sus familias, viven en situación de hambre o permanecen en un contexto de vida muy violento”, dijo.

Reiteró que han alertado de esta situación a la Defensoría del Pueblo y demás entes del Estado  vinculados al tema sin obtener respuestas. «El Estado pretende invisibilizar el problema. Estamos frente a un caldo de cultivo para las drogas, la explotación sexual y la delincuencia».

El 13 de octubre de 2016, Carolina Cestari, para ese momento viceministra para la Suprema Felicidad Social del Pueblo, aseguró que el aumento en la cantidad de ciudadanos que se encuentra viviendo en las calles «es normal en épocas cercanas al mes de diciembre por lo cual no debe crear ninguna alerta en la población».

La titular del despacho reconoció que aún existen situaciones qué superar por lo que mantienen gabinetes de atención con la finalidad de mantener y refaccionar todas las comunidades terapéuticas pertenecientes a la Misión Negra Hipólita. Aseguró que se han mejorado las jornadas de captación, y que se fomenta a lo largo de los 34 centros de todo el país la atención integral para garantizar su reinserción social.

No obstante, han pasado casi dos décadas y el drama que se vive en las calles de Venezuela con los niños, niñas y adolescentes no ha podido ser controlado por el Estado. El 6 de diciembre de 1998, tras la victoria electoral, el entonces presidente Hugo Chávez prometió acabar con la dramática situación. “Declaro que no permitiré que en Venezuela haya un solo niño de la calle: si no, dejo de llamarme Hugo Chávez Frías”.

Más adelante, en 2012, Chávez dijo que el problema de los niños de la calle “casi” se había terminado. ”Hace 13 años en Venezuela había niños de laniños de la calle1 calle por todos lados (…) eran como patotas, como bandas de pajaritos”, comentó en esa oportunidad.

Actualmente, las cifras de  menores de edad en las calles ha incrementado considerablemente, según estadísticas que arrojan estudios realizados por trabajadores sociales y personas vinculadas  a los derechos de la infancia. Explican que hay jóvenes o adultos que figuran como su papá o mamá en la calle, personas que les dan herramientas violentas para obtener lo que buscan: dinero y comida.

Según Cecodap,  Centro Comunitario de Aprendizaje, en 2016, la participación de niños, niñas y adolescentes en homicidios alcanzó 238 casos, mientras que el robo se ubicó en 1.012 casos.

El informe arroja que los varones predominan (94%) como agentes de hechos delictivos. Sin embargo, continúa el ascenso progresivo de la participación de féminas, al pasar de 152 casos en 2015 a 190 en 2016.

Los delitos en los que suelen estar involucrados los adolescentes son robo (37%), homicidio (9%), porte de armas de fuego (8%), saqueo (6%) y narcotráfico (5%), apunta Cecodap.

«Las experiencias de otros países dan cuenta de que en el caso de niños en situación de calle las primeras horas de pernocta son claves para abordarlos, para identificar las causas del problema, si siguen vinculados a su entorno familiar,  y tener un programa que permite irlos monitoreando antes de que sean seducidos por la calle. Pero eso no ha ocurrido aquí», explicó Fernando Pereira, coordinador de Cecodap.

El Instituto Autónomo Consejo Nacional de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes (Idenna), el ente encargado de desplegar acciones para atender la problemática siguiendo las políticas públicas que dicte el Viceministerio para la Suprema Felicidad a cargo de Gladys Requena.

Hace unos meses, el Idenna inició visitas a varias casas hogares para contabilizar el número de camas libres. A los defensores de los derechos de la infancia les  preocupa que las medidas se reduzcan a hacinar a los niños en centros, separándolos de su familia y que el asesinato de Sabana Grande se use para estigmatizar a los menores en situación de calle, que aumente la represión por parte de los cuerpos policiales y que se tomen medidas reactivas en lugar de preventivas.

En el caso de los menores de 14 años involucrados en el asesinato, al no tener responsabilidad penal, son los Consejos de Protección del NNA los encargados de dictar medidas de protección.  Las mismas no están claras porque no existe en la ley un procedimiento específico para casos como éste pero incluyen la búsqueda de sus familiares, apoyo terapéutico o colocación en una entidad de atención.

CvF9MRbXgAAIEtcHoy por hoy muchos de estos niños, niñas y adolescentes en lugar de estar entonando el Himno Nacional en sus escuelas o realizando actividades recreativas, están en las calles buscando comida en las basuras e incluso vendiendo cigarrillos y café durante el día, mientras, por las noches se dedican a cometer actos delictivos.

“Más de 5 mil niños están en casas hogares en todo el país. Ese número se va a disparar por la cantidad de niños en la calle. Estamos en un limbo”. Hasta el momento no hemos recibido respuesta”, agregó Leonardo Rodríguez de las Casas Don Bosco.

En el artículo 117 de la Ley Orgánica de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, se establece la definición, objetivos y funcionamiento del Sistema de Protección. Se trata de un conjunto de órganos y servicios que coordinan las políticas, programas y acciones destinadas a la protección y atención de la población infantil y adolescente en situación de pobreza o afectados por otras circunstancias. Sin embargo, en la práctica tales programas y políticas no funcionan o son insuficientes.

Nicolás Maduro, presidente de la República y sucesor de Hugo Chávez ahora lleva las riendas del Ejecutivo sin que se emita algún tipo de pronunciamiento sobre la forma en que se pueda abordar y solucionar el problema.

En distintas zonas urbanas del país, no sólo en Caracas, se ha hecho común la proliferación de menores de edad deambulando por las vías públicas, hurgando en la basura o mendigando. La situación ha llevado a algunos organismos a evaluar la condición de los niños desatendidos.

niños-calle-01

Síguenos por @800noticias