El coronavirus se sigue expandiendo: 15 muertos en Irán y 11 en Italia - 800Noticias
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EFE

La epidemia del coronavirus sigue avanzando país a país, ya con quince muertos en Irán y once en Italia, tres de ellos en Sicilia, en el sur del país.

En los países más afectados crece el miedo al desabastecimiento de algunos productos, mientras a más largo plazo los responsables económicos empiezan a valorar el posible impacto de una epidemia que afecta a las comunicaciones y a la cadena global de producción.

El mal se ha contagiado ya a 30 países y hay 80.000 afectados, si bien la inmensa mayoría, más de 77.000, están en China, donde las muertes superan las 2.600.

En ese país, no obstante, la progresión del mal se está frenando, con el número más bajo de contagios adicionales desde el principio de la crisis. No así en los demás focos, sobre todo en Irán e Italia.

LA EPIDEMIA LLEGA AL SUR DE ITALIA

En Italia se han producido hoy cuatro fallecimientos más, sumando un total de once, y el número de afectados supera las 320 personas.

Las autoridades italianas insisten en que las muertes se producen en los grupos vulnerables, mayores de 80 años. Y el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, aseguró hoy que su país es un lugar «seguro, quizá mucho más que otros».

Italia ha aislado a diez municipios con 50.000 personas que se encuentran en cuarentena e incluso efectivos del ejército controlan que la zona permanece cerrada al mundo exterior.

Además, el virus, por primera vez, ha salido del norte de Italia; ya hay tres casos declarados en Palermo, en la isla de Sicilia.

El Gobierno italiano ha pedido confianza al resto del mundo para que no restrinjan las llegadas las visitas después de que algunos países hayan cortado el tráfico aéreo con el país europeo.

Con ese objetivo el ministro de Sanidad, Roberto Speranza, se reunió hoy en Roma con la comisaria europea de Sanidad, Stella Kyriakides, y con sus homólogos de los países confinantes, Austria, Francia, Eslovenia y Suiza, además de Croacia y Alemania.

Pero en otros países afectados, como en Suiza o en España, los afectados son o italianos o personas que han viajado a Italia, como es el caso de la primera infectada detectada en la península ibérica, una mujer de Cataluña que había estado en el norte de Italia.

Las propias autoridades europeas, el Parlamento y la Comisión, han pedido a sus funcionarios que hayan viajado a las regiones afectadas del norte de Italia que se queden en casa 14 días.

ALTO NIVEL DE MORTALIDAD EN IRÁN

En el caso de Irán resulta tristemente irónico que uno de los que se han declarados portadores de la enfermedad sea precisamente el viceministro de Sanidad, Iraj Harirchi, quien colgó un vídeo este martes informando de que ha contraído el COVID-19.

También está contagiado el diputado reformista Mahmud Sadeqí, quien se mostró menos optimista que Harirchi. En un mensaje en Twitter confirmó su enfermedad y dijo que tiene «pocas esperanzas» de sobrevivir.

El coronavirus ha causado ya la muerte de al menos 15 personas en Irán, la cifra más alta fuera de China.

El Ministerio de Salud iraní informó este martes de que se habían registrado 34 nuevos casos de contagio, de los que tres pacientes habían fallecido, aumentando las cifras oficiales a 15 muertos de los 95 infectados.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se ha logrado determinar que en la ciudad china de Wuhan, lugar donde se originó la epidemia, la tasa de mortalidad ha sido hasta ahora de 2,4 %, mientras que fuera de esa jurisdicción se reduce al 0,7 %.

Sin embargo, en el caso de Irán, si son reales las cifras de contagios y fallecimientos facilitados por el Gobierno, esta tasa es a día de hoy del 15 %, lo que lleva a pensar que el balance de enfermos no es correcto.

Todos los vecinos de Irán han cerrado sus fronteras y cada día nuevas compañías anuncian restricciones de los vuelos a Irán, Italia, Corea del Sur o incluso a Japón, vecino de China.

ESPERANDO AL CORONAVIRUS

Pese a todas estas precauciones hay pocas probabilidades de impedir que se propague la epidemia, incluso si no llega a ser una pandemia.

El coronavirus llama a nuestra puerta, ha dicho hoy la OMS.

Mientras los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EEUU han dicho: «No se trata de si el coronavirus se propagará por Estados Unidos, sino de cuándo y cuántas personas tendrán una enfermedad grave».

La Comisión Europea y los Estados miembros abordarán cómo actuar de manera coordinada en el caso de que se produzca algún cierre de fronteras dentro de la Unión Europea (UE) como consecuencia del coronavirus, indicó este martes la portavoz comunitaria Dana Spinant.

«No hemos tenido notificación sobre cierres de fronteras, pero queremos, de manera proactiva, iniciar el debate con los Estados miembros porque la situación es dinámica y evoluciona», dijo la portavoz en la rueda de prensa diaria de la Comisión.

En muchos países la prensa se hace echo de que empiezan a escasear en los supermercados productos de primera necesidad y en las farmacias las ansiadas mascarillas.

Pero, más allá del día a día, el coronavirus puede impactar profundamente en la economía. Así, algunas empresas preparan trasladar la producción fuera de China, donde las cuarentenas afectan las factorías, el Banco de Francia ha anunciado que va a reducir a la baja las perspectivas de crecimiento por el coronavirus y el Gobierno italiano ve ya difícil en estas circunstancias cumplir sus objetivos de déficit.

También hay que prepararse desde el punto de vista médico y psicológico, dice la OMS. El coronavirus puede aparecer mañana en cualquier lugar y todos los países deben prepararse inevitablemente para ello, declaró hoy el jefe de una misión científica enviada por la Organización Mundial de la Salud a China, Bruce Aylward.

El científico lideró un equipo conjunto de médicos y especialistas internacionales y chinos que investigaron durante dos semanas en tres provincias distintas -incluida Wuhan, el epicentro de la epidemia- todos los aspectos de la nueva enfermedad.

«Si se quiere estar listo, se sabe que se necesitarán camas, que habrá que aislar a gente, poner en cuarentena a los contactos cercanos, porque sabemos que el 10 % de ellos tendrán la enfermedad y al principio no se darán cuenta», enumeró.

El segundo gran desafío es «transmitir a la población el mensaje de que hay que estar preparados como si esto fuera a aparecer mañana».

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