«1917» y «Parasite», dos inesperadas favoritas al Oscar a mejor película | 800Noticias
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EFE

El curso en Hollywood apuntaba a un duelo por el Óscar a mejor película entre Martin Scorsese con «The Irishman» y Quentin Tarantino con «Once Upon a Time in Hollywood», pero en el camino se han colado dos cintas que ahora mismo se postulan como favoritas: «1917» y «Parasite».

En un año absolutamente extraordinario en la gran pantalla, la categoría reina de los Oscar cuenta con otras cinco películas de gran nivel: «Marriage Story», «Joker», «Little Women «, «Jojo Rabbit» y «Ford v Ferrari».

Pero al margen de las nueve más que merecidas nominadas, lo que impresiona realmente es la lista de filmes que no son candidatos y que sin duda también hicieron méritos para estar ahí: «Dolor y gloria», «The Two Popes», «Knives Out», «Uncut Gems», «Us», «Bombshell», «Richard Jewell»…

«1917», PRODIGIO DEL CINE BÉLICO

Acostumbrados ya a todo tipo de piruetas técnicas en el cine, Sam Mendes dejó boquiabierto al público con la extraordinariamente ambiciosa «1917», una película con la apariencia de un único plano secuencia y que traslada a los espectadores a la crudeza y absurda violencia de la I Guerra Mundial.

«Supongo que una de las razones para hacer una película bélica es recordar que esa gente luchó por una Europa libre y unida, que es justo lo que tenemos ahora, creo que hay gente en mi país a la que no le viene mal recordar eso», dijo a Efe un cineasta que ya tiene un Óscar al mejor director por «American Beauty» (1999).

Heredera de «Paths of Glory» (1957) o «Saving Private Ryan» (1998), «1917» llega a toda velocidad a los Óscar tras arrasar en múltiples galas de premios: se llevó el Globo de Oro a la mejor película dramática, el BAFTA a la mejor cinta y el reconocimiento del Sindicato de Productores (PGA) al mejor filme.

«PARASITE», EL CAPITALISMO MÁS PERVERSO

Casi nadie habría imaginado que una comedia negra de Corea del Sur sobre el lado más perverso del capitalismo podría ser una de las grandes aspirantes para el Óscar a mejor película, pero hasta ahí ha llegado la impresionante «Parasite», que sin duda es uno de los fenómenos más sorprendentes del cine fuera de EE.UU. en lo que va de siglo.

El maestro Bong Joon-ho es el genio detrás de esta cinta que ha arrasado en los cines de todo el planeta (ha recaudado 163 millones de dólares en total) y que inició su triunfal recorrido con la Palma de Oro en el Festival de Cannes.

Hollywood no ha frenado su entusiasmo y, además, no la ha enclaustrado en las categorías de cine internacional: es cierto que se llevó el Globo de Oro a la mejor película en lengua extranjera, pero también dio la campanada con el premio al mejor elenco del Sindicato de Actores (SAG).

«ONCE UPON A TIME…», UN TARANTINO EMOTIVO

Las críticas coincidían en que «Once Upon a Time… in Hollywood» es quizá la película menos «tarantiniana» de la carrera de Quentin Tarantino, pero su mirada nostálgica y melancólica al Hollywood de finales de los años 60 fue una baza ganadora gracias a una cinta irresistible y repleta de guiños cinematográficos.

«No es un Hollywood todo de color rosa. La película muestra una industria en cambio constante, muestra una industria que puede tener mala memoria y que puede juzgar duramente», aseguró el director en un encuentro con los medios en el que participó Efe.

Catapultada por un deslumbrante trío de actores (Leonardo DiCaprio, Brad Pitt y Margot Robbie), «Once Upon a Time… in Hollywood» se presentará en los Óscar con el Globo de Oro a la mejor comedia o cinta musical en el bolsillo.

«THE IRISHMAN», MAFIA CREPUSCULAR

Martin Scorsese, Robert de Niro y Al Pacino. Tres nombres imprescindibles del cine del siglo XX unidos en una última y crepuscular aventura, «The Irishman», que curiosamente hizo posible una compañía tan representativa del siglo XXI como Netflix.

«Siento que Marty (Scorsese) pertenece tanto al cine y a sus engranajes que tengo la sensación de que nació ya dirigiendo películas», dijo Pacino en una entrevista con Efe.

Con «Once Upon a Time in America» (1984) como ejemplo claro en el retrovisor, «The Irishman» deslumbró con tres horas y media de metraje sobre el ocaso de un mafioso y con un reparto impecable en el que también sobresalía otro clásico como Joe Pesci.

«MARRIAGE STORY», AMOR CONTRA DESAMOR

A Netflix se le resiste el Óscar a la mejor película, pese a que lo acarició con Alfonso Cuarón y «Roma» (2018), y este año cuenta no solo con «The Irishman» para los premios de la Academia de Hollywood sino también con una joya del cine más íntimo como «Marriage Story».

Convertida en la «Kramer vs. Kramer» (1979) de la generación milenial, el amor roto de «Marriage Story» puede presumir de una de las parejas más memorables del año: la formada por (los nominados al Óscar) Scarlett Johansson y Adam Driver.

Además, «Marriage Story» supuso la confirmación para el gran público de Noah Baumbach, una referencia clave del circuito independiente con películas como «The Squid and the Whale» (2005) o «Frances Ha» (2012) pero que tal vez no había recibido todavía el reconocimiento «mainstream» de la industria.

«JOKER», EL QUE RÍE EL ÚLTIMO…

Más de uno arqueó las cejas ante el enésimo proyecto sobre el siniestro enemigo de Batman, pero las dudas quedaron de lado con una arrebatadora y «scorsesiana» película «Joker», que enganchaba al espectador por el pescuezo, que presentaba una portentosa actuación de Joaquin Phoenix, y que arrojaba una complicada reflexión sobre la violencia.

«Acusar una película de glorificar la violencia es absurdo. Y no creo que sea responsabilidad de un cineasta enseñar moralidad al público: Usa tu jodida cabeza», defendió Phoenix en una entrevista con Efe.

Dirigida por Todd Phillips, «Joker» caminará por la alfombra roja con la cabeza muy alta por ser la cinta más nominada para estos Óscar gracias a sus once candidaturas.

«LITTLE WOMEN», NUEVA VIDA A UN CLÁSICO

Todavía lastrado por una gran desigualdad en contra de las mujeres, Hollywood tiene una gran fe en Greta Gerwig, la directora y guionista que sedujo a público y crítica con su fabulosa «Lady Bird» (2017), la primera película que dirigió en solitario.

Gerwig confirmó que lo suyo no fue flor de un día y actualizó con mucho acierto y frescura el clásico «Mujercitas», que en su reparto contó con una Saoirse Ronan decidida a ser la mejor actriz de su generación y una Florence Pugh empeñada en brillar en cada uno de sus proyectos.

«Creo que cada generación merece que se le vuelva a contar esta historia de la forma en que lo necesite. Siempre apreciaremos una historia sobre mujeres que vivieron en una época diferente y a quienes se les dijo todo lo que tenían que hacer», consideró Pugh en una entrevista con Efe.

«JOJO RABBIT», REÍRSE DE LOS NAZIS SIENTA TAN BIEN

En un panorama político cada vez más ensombrecido por el ascenso de la ultraderecha, el singular director Taika Waititi recordó que hay pocas cosas más saludables en el cine que reírse del nazismo y lo hizo de la mano de una insólita sátira como «Jojo Rabbit».

«La comedia, en mi opinión, es una de las herramientas más poderosas frente a la intolerancia, los regímenes y los dictadores», afirmó el neozelandés en una rueda de prensa en Los Ángeles (EE.UU.).

Con Scarlett Johansson y el joven Roman Griffin Davis encabezando el elenco, «Jojo Rabbit» convenció con una afinada mezcla de comedia surrealista y drama humanista que logró sacar a flote una de las premisas más extravagantes que se recuerdan: un niño nazi que tiene como amigo invisible a Adolf Hitler.

«FORD V FERRARI», ÉPICA SOBRE RUEDAS

En el cine contemporáneo hay pocos talentos más versátiles que el de James Mangold, capaz de conseguir buenos resultados en el thriller psicológico («Identidad», 2003), el subgénero de superhéroes («Logan», 2017), el wéstern («3:10 to Yuma», 2007) o el «biopic» musical («Walk the Line», 2005).

Para su último reto como director, Mangold tuvo que mancharse las manos de grasa y empaparse de olor a gasolina en «Ford v Ferrari», una cinta épica y con aroma clásico sobre carreras de carros que protagonizaron Matt Damon y Christian Bale.

«Es una increíble historia verdadera de soñadores nada realistas: rechazan rendirse sin importarles las probabilidades. La verdad es que si hubieran perdido, habrían sido completamente ignorados y llamados excéntricos que no vivían en el mundo real. Es solo el éxito», afirmó Bale a Efe.

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