El Amparo, un pueblo venezolano que las Farc controla - 800Noticias
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La primera advertencia llega de boca del propio gobernador de Arauca, Facundo Castillo: “Eso mejor no pasen para allá, está muy peligroso”.

Y no es para menos, El Amparo, una pequeña localidad de unos 15.000 habitantes perteneciente al municipio Páez (Venezuela), ubicada justo al frente de Arauca, al otro lado del río, se ha convertido en un sitio de refugio y de acción de la guerrilla colombiana.

Para llegar hasta allí hay dos alternativas: cruzar en canoa el río Arauca o dar una vuelta en carro por el puente internacional. Hace menos de un mes un párroco de la capital araucana y su sacristán murieron ahogados al caer accidentalmente en las turbias aguas de este afluente cuando cruzaban a la vecina población. Tardaron varios días para encontrar sus cuerpos. Por eso es más conveniente pasar en carro.

Justo donde se termina el puente está una alcabala de la Guardia venezolana, la señal de que ya es otro país. Un guardia godo y sudoroso solo se limita a hacer una seña perezosa con la mano para que podamos continuar. A menos de 500 metros de ahí está una base de la Marina. Luego comienza El Amparo, un pueblo caliente de calles asfaltadas pero llenas de huecos. Generalmente se ve solo. El movimiento se nota es en la calle que corre paralela al río Arauca. Esa es una vía que todavía tiene cicatrices de lo que alguna vez fue concreto a cuyos lados hay varios supermercados con buena parte de sus estantes vacíos por la crisis venezolana.

Sobre los bolsacretos que impiden el desbordamiento del río se ven a algunos guardias venezolanos y a muchos jóvenes, a quienes señalan los habitantes del sector, en voz muy baja, de ser informantes de la guerrilla.

La presencia de los milicianos, tanto de las Farc como del Eln, no es gratuita. En ese poblado se encargan de cobrar por el paso del contrabando al por mayor, de la ‘vacuna’ a los comerciantes venezolanos, de extorsionar y organizar crímenes y atentados en Arauca.

“Las Farc y el Eln están haciendo presencia en Venezuela. En lo que va del año, han detenido a cinco personas al otro lado (Venezuela) y luego las han pasado en lancha a este lado del río, las han asesinado en la orilla y se han regresado”, denunció el alcalde de Arauca, Luis Emilio Tovar.

Además, reportó que la Policía ha sido víctima de dos atentados perpetrados desde el río por guerrilleros que tras atacar desde las lanchas se han devuelto hacia El Amparo.

Pero no es lo único. Según el alcalde, los guerrilleros que están en Venezuela realizan el ‘secuestro exprés’, a colombianos que pasan al poblado. Los mantienen retenidos mientras algún familiar o conocido viene hasta Arauca para llevar el dinero del rescate.

Incluso se han conocido casos de personas a las que se les ha ‘secuestrado’ el carro y tienen que pagar para que se lo devuelvan.

Es más, la Policía en Arauca confirmó que hace menos de 15 días un joven araucano vendedor de celulares, logró volárseles a los guerrilleros, que lo tuvieron tres días amarrado en una casa de El Amparo.

El hombre salvó su vida al lanzarse al agua, amarrado y vendado, en la noche en la que lo pasaban por el río. De todas maneras recibió ocho tiros en su cuerpo. Lo acusaban de ser paramilitar.

El coronel Éver Gutiérrez, subcomandante de la Policía en Arauca, aseguró que tienen información sobre los delitos que están cometiendo los guerrilleros con los araucanos al otro lado de la frontera. Incluso contó que son muchos los colombianos que son citados en la población venezolana para que paguen la ‘vacuna’.

Según el oficial, es evidente la presencia de la guerrilla en el área del estado de Apure, donde incluso patrullan armados. El coronel reconoció que el otro lado del río se ha convertido en un refugio para los insurgentes.

No en vano los miembros de la Fuerza Pública tienen prohibido pasar la frontera. El gobernador Castillo confirmó que los secretarios y jefes de dependencia de la Gobernación también tienen esa restricción. Lo propio ocurre con los funcionarios de la Alcaldía de Arauca.

Incluso conseguir a alguien que lo transporte al otro lado de la frontera no es tarea fácil. Y máximo si se trata de periodistas.

Aunque las autoridades de Arauca admiten que han tenido reuniones con sus similares venezolanos para tratar el tema, todavía no hay resultados.

El poblado

Nadie da razón sobre cuántos milicianos de las Farc puede haber en El Amparo. Hay quienes se atreven a decir que pueden ser unos 100 y que incluso hay venezolanos.

“Este es un pueblo pequeño, donde todo el mundo se conoce y sabe quién es quién. Nosotros sabemos quiénes son de ellos, aunque frecuentemente los rotan” contó un joven de esa población venezolana que pidió la reserva de su nombre.

Otro venezolano, propietario de un pequeño negocio accedió a referirse al tema, pero nos recomendó identificarnos ante las demás personas, no como periodistas, sino como turistas.

Según su relato, en la localidad “las Farc tienen el control”. Aseguró que todos los negocios deben pagar ‘vacuna’. Él dijo que cada mes les cancela 3 millones de bolívares (cerca de un millón de pesos).

Contó que allí las Farc no solo patrullan, sino que incluso imparten ‘justicia’ en los asuntos de vecinos o de querellas. Tanto él como algunas otras personas de El Amparo coinciden en que al frente de las Farc está alias el ‘Grillo’. Es un hombre moreno de unos 34 años que vive con su esposa y sus tres hijos en la población.

Aunque dicen que hace algunos días no se le ve, aseguran que siempre se desplaza en un Terios de color gris. Su nacionalidad no está clara, pero la mayoría afirma que es un colombiano con papeles venezolanos. Él les responde al frente 10 de las Farc.

‘Grillo’ generalmente transita solo en su carro, pero cuando se desplaza hacia otras poblaciones de Apure, como La Victoria y El Nula, lo escoltan dos motos. La gente en El Amparo le tiene miedo.

La Policía en Arauca tiene en su reporte a ‘Grillo’ como el autor de un atentado en Fortul, en diciembre del 2008, en el que fueron asesinados 5 policías colombianos.

El Amparo solo parece ser la puerta de entrada de la guerrilla a Venezuela, por lo menos en esta parte del oriente del país. En las selvas de San Camilo y en Capanaparo, en el Apure, incluso autoridades venezolanas admiten que hay campamentos de las Farc.

“Nos preocupa lo que está pasando. La guerrilla está utilizando la frontera para cometer actos criminales en Arauca y luego refugiarse en el territorio vecino. Eso es grave”, dijo el Gobernador.

Es que para cualquier desprevenido que llegue hasta El Amparo, podría parecerle un pueblo normal. Tal vez lo único que llamaría su atención es ver cómo los guardias venezolanos dejan pasar comida de contrabando hacia Colombia.

“Es que con estos guardias se maneja el contrabando pequeño, se les paga para que dejen pasar la cosa. El grande, es con los otros (la guerrilla). Ellos tienen el control del paso de la gasolina y del cemento”, dijo un hombre colombiano que tiene una lancha en la que pasa gaseosa, cerveza, pastas y algunos otros productos venezolanos.

Pero a pesar del riesgo, siguen siendo muchos los araucanos que cruzan la frontera a comprar algo de mercado en los desabastecidos negocios. Saben que se pueden ahorrar unos buenos pesos con la devaluación del bolívar, y por eso, corren el riesgo.

Alcalde dice que ha hablado con la guerrilla

Jorge Rodríguez, alcalde distrital del Alto Apure, que comprende a los municipios Páez y Rómulo Gallegos, tiene dos particularidades: es el papá del ministro del Interior de Venezuela, Miguel Rodríguez Torres, y admite que se ha encontrado a reconocidos jefes de la guerrilla colombiana en su territorio.

Aseguró que hace menos de cuatro años tuvo un encuentro con alias ‘Grannobles’, jefe del bloque oriental de las Farc, “con quien hablamos de varios temas”.

“Otra vez lo vi parado en su supermercado de aquí de Guasdualito”, contó.

También admitió que tuvo un encuentro con ‘Pablito’, jefe del Domingo Laín del Eln, quien tras fugarse de la cárcel de Arauca se refugió en Venezuela. “Lo encontré cerca de mi finca, en El Nula”, dijo.

Sin embargo, Rodríguez descartó que la guerrilla colombiana esté delinquiendo en la zona de El Amparo. “Ellos entran y salen, no es que permanezcan acá, por eso es muy difícil detectarlos”, dijo este militar retirado.

De acuerdo con él, los que extorsionan y están afectando a la región son los denominados ‘boliches’, una especie de guerrilla venezolana que ha tenido apoyo de sectores del Gobierno.

Lumay Barreto, alcaldesa municipal de Páez (de la oposición) también desmintió que la guerrilla colombiana opere en su jurisdicción, aunque reconoció que en los últimos 15 años los guerrilleros colombianos han sido protegidos por el Gobierno de su país. Denunció la presencia de los ‘boliches’, que dijo “tienen el apoyo del Gobierno central”.

JORGE ENRIQUE MELÉNDEZ P.
Enviado Especial de EL TIEMPO
El Amparo (estado Apure, Venezuela)

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