El fútbol de las caras largas - 800Noticias
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Cada vez que comienza una temporada del fútbol nacional los fanáticos esperan siempre lo mejor para su equipo, que participen en una copa internacional, que los jugadores hagan el mayor esfuerzo posible para llegar lejos en la competición y festejar al final de cada juego.

 

Esto se ha vuelto una utopía para los seguidores de equipos venezolanos, ya que temporada tras temporada son mayores las decepciones y muy pocas las alegrías. El pasado reciente de la Copa Sudamericana 2014 donde comenzaron cuatro equipos venezolanos y tan solo uno pudo superar la primera fase, es un simple reflejo de lo que ha sucedido todo el tiempo con los clubes locales.

En Caracas se dio nuevamente otra cita con la historia, donde el equipo dirigido por Eduardo Saragó se enfrentaba con un equipo modesto del sur del continente, tenía su gente y el marcador a favor del partido de ida.

Desde muy temprano llegaban los fanáticos del club rojo, los más jóvenes con la ilusión de ver por primera vez a su club en instancias finales de una competición continental, los más experimentados con las ganas de volver a esas noches míticas de copa, todos  con una sonrisa para ingresar al recinto.

Comienza el encuentro y la gente comenta la alineación, los chances de pasar, si pasan contra quien van a jugar. Esta evolución en el hincha venezolano los invita a soñar mucho más de que el fútbol les dará su premio a su convicción.

Tan solo 47’ bastaron para ir alargando sus rostros gracias a 2 goles y una tarjeta roja que terminó de apagar la luz para revivir los fantasmas de sus clubes compatriotas que quedaron en el camino.

El partido culminó 3-1  con una nueva eliminación de un equipo venezolano que se le notó la  falta de jerarquía, el inevitable cáncer de los clubes que aún les cuesta cerrar los partidos en eliminación directa y que los fanáticos (no solo del Caracas FC) tuvieron que volver a fruncir su seño para retirarse del complejo.

Los logros del Caracas en esta temporada internacional, aunque fueron cortos, tienen un gran valor debido a la forma como se trasladaron para disputar sus partidos de visita con hasta de 26 horas de viaje.

Esto no es más que el reflejo donde la evolución de los jugadores, fanáticos, directores técnicos y del fútbol como juego en sí. No está a la par con la organización del deporte en nuestro país.

El fútbol en Venezuela sigue siendo un ensayo para algunos dirigentes quienes, son el más grave problema que tiene nuestro balompié y que si esto no cambia seguiremos saliendo de los estadios con malos resultados y las caras largas.

 

«El fútbol empieza como una democracia y acaba como una dictadura, porque al principio todos opinan pero al final sólo uno decide. Lo hace EL JUGADOR ante el BALÓN, el ENTRENADOR frente a la alineación y el PRESIDENTE en el momento de las grandes decisiones, aunque en este último caso se supone que con un grado de mayor consenso.» Johan Cruyff