Rafael Caldera como promotor del Derecho Social “compartió el poder con el pueblo” | 800Noticias
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Nota de prensa

María Del Rosario Bernardoni de Govea, en su paso por el Ministerio del Trabajo entre 1997-1999 (presidencia de Rafael Caldera) se recuerda como una de las gestiones más exitosas, no sólo por lograr sentar en una mesa a todos los factores involucrados, sino por ponerlos de acuerdo para resolver un dolor de cabeza para la economía nacional: el nudo de las prestaciones sociales.

Conversando sobre  “Rafael Caldera y el Derecho Social en Venezuela”, durante un foro realizado este fin de semana en Caracas en el marco de su centenario, Bernardoni recuerda que la tolerancia por la diversidad, el respeto por el pensamiento del adversario, eran cualidades que lo distinguieron durante toda su vida, y le permitieron promover y consolidar dos pactos sociales de gran importancia en la vida democrática venezolana; el Pacto de Punto Fijo, en el que se establecieron las bases de la convivencia democrática que se mantendrían en los 40 años siguientes, cimentando principios como la realización libre y transparente de elecciones, el respeto a los resultados de estas, la conformación de gobiernos equilibrados y con representación de todas las fuerzas políticas firmantes e independientes y la aplicación por esos gobiernos de un “Programa Mínimo Común” que garantizaba la viabilidad democrática y la toma de decisiones necesarias para el desarrollo del país con el debido consenso interno; y más tarde, en su último mandato, el Acuerdo Tripartito sobre Seguridad Social Integral y Política Salarial (ATSSI), firmado el 17 de marzo de 1997, que institucionalizó el diálogo social en el país entre los actores sociales fundamentales de una democracia, esto es, gobierno, trabajadores y empleadores; dicho Acuerdo Tripartito permitió dar paso a la reforma de la Ley Orgánica del Trabajo en materia de prestaciones sociales y salario en junio de 1997, así como a la promulgación de la primera Ley Orgánica de Seguridad Social en Diciembre de 1997.

En su faceta de laboralista, “el Presidente Caldera desarrolló una impronta profunda en la concepción del Derecho Laboral venezolano; baste sólo mencionar la idea del trabajo como hecho social, planteada en su obra Derecho del Trabajo para dar a entender que del trabajo depende no sólo la vida y la subsistencia del trabajador y su familia, sino la de la sociedad entera. Esta idea se encuentra incorporada en la normativa legal y en la Constitución promulgada en 1999; así como la noción del intermediario patrono para responsabilizar frente al trabajador a quien lo había contratado, así no fuese el dueño del negocio o empresa”.

Caldera redactó la primera Ley del Trabajo que rigió en Venezuela y la primera obra sistemática sobre Derecho del Trabajo, y promovió incansablemente el avance de la legislación social. “Los trabajadores venezolanos, los especialistas y el Derecho Laboral venezolano, tienen mucho que reconocer al Presidente Caldera, quien dedicó su vida, con pasión, al cultivo de esta disciplina”, expresó.

“Tuve la fortuna de acompañarlo de cerca en su segunda Presidencia, y pude constatar su desvelo por lograr el progreso de esta patria, su cruzada por perfeccionar la democracia venezolana, mediante el diálogo amplio con todos los sectores; muestra de su talante democrático, de su convicción por una real participación de todos los sectores económicos, sociales y políticos en la definición de los asuntos de interés nacional, lo fue el absoluto respeto por las decisiones emanadas de la Comisión Tripartita en los años 1997 y 1998, las que se convirtieron en leyes con el respaldo del gobierno nacional por él presidido”, agregó.

Por su parte, el panelista Carlos Molina Camacho, ex Superintendente Nacional de Cooperativas, aseguró que, Rafael Caldera ha sido el único presidente democrático que ha compartido el poder con los patronos y los trabajadores. “Siempre buscó el consenso en las partes sociales”.

Molina también mencionó las cooperativas durante el gobierno de Caldera. “Hay una diferencia importante entre las estrategias que tuvimos en la época de Rafael Caldera, en lo que refiere al tema de las cooperativas  y las estrategias que tiene el Gobierno actual para la promoción de las mismas: hoy en día sentimos que se ha sacrificado la calidad por la cantidad, y nosotros hacíamos mucho esfuerzo por educar a la gente, los preparábamos incluso durante un año en organización”, aseveró.

Molina Camacho, durante su estadía en la superintendencia implementó un programa de registro para todas las cooperativas, y había un filtro para aquellas que eran susceptibles al fracaso. “En un año evaluábamos la evolución o no de esta cooperativa, se le daban cursos y se educaba para que comprendieran la función de su empresa”.
De esta manera, explicó Molina, se evitaba la generación de un cementerio de cooperativas, pero además se garantizaba que no fueran usadas por patronos inescrupulosos. “Las cooperativas no son una tercerización. Ellos tienen perfecto derecho a organizarse y asociarse con otras empresas, y no depender de un subcontrato, porque no son empleados, son empresarios. El derecho social siempre fue primordial en las gestiones de Caldera”, indicó.

Finalmente,  Alexis Garrido siempre abogó por el derecho a la mujer, de los niños, de los indígenas y los trabajadores. “Caldera aportó muchísimo en las distintas reformas de carácter orgánico y sociales, tales como, la Reforma a la Ley Orgánica del Trabajo en 1936, 1945, 1947 y 1974. En la Ley Contra Despidos Injustificados. Caldera llamó a todas fuerzas vivas del país para debatir sobre los derechos sociales y participar en las propuestas de leyes. Todo lo contrario a lo que vemos en el gobierno actual donde sí excluye a sectores del país”, aseguró.

 

 

 

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