Conozca el hotel de las estrellas de Hollywood | 800Noticias
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Nueve hectáreas de árboles centenarios y una privilegiada ubicación en el Cabo de Antibes, en la Costa Azul, son tan solo la primera y más evidente carta de presentación del Hotel du Cap-Eden-Roc, indisolublemente unido al universo cinematográfico de Hollywood.

La inauguración tendría lugar en 1889. Los comienzos no serán fáciles y pronto necesitará al ayuda de un aristócrata inglés que se ofrece para sufragar los gastos de la reforma con una única condición: deberán plantar una rosaleda para que cada temporada su mujer pueda admirar las flores a su llegada. Así surge la magnífica rosaleda en el jardín y, de esta forma el hotel-palacio podrá continuar a abrir sus puertas hasta convertirse en una leyenda.

En 1969, Rudolf August Oetker y su mujer Maja compran el hotel y lo incorporan a la Colección Oetker, una de las más impresionantes del mundo, y que aglutina hoteles también icónicos como Le Bristol en París. Se inicia una nueva etapa con un objetivo último: mantener el alma del hotel, su esencia no deberá ser alterada jamás.

Idilios sonados


La entrada del jardín.

Cada mes de mayo, el Festival de Cannes despliega su infinita alfombra roja delante del Pabellón de Congresos y una procesión de rutilantes estrellas desfila al ritmo de una orgía de flashes. Cada día, cuando la luz de los focos se desvanece, muchos de sus protagonistas buscarán la calma y el sosiego del Hotel du Cap-Eden-Roc, a tan solo 15 minutos de la Croisette en barco.

«Cuidado con vuestra cámara» -nos advierte amablemente Valerie Muller, la directora de comunicación del hotel. «Aquí garantizamos a nuestros clientes discreción absoluta». La alerta máxima ‘anti cámaras’ llega a tal punto que el Cap-Eden-Roc ha hecho una más que generosa donación para que la travesía de los barcos que bordean el Cabo de Antibes se aleje lo máximo posible de él.

Y es que nobleza obliga: aquí se han vivido tumultuosos romances como los de Elisabeth Taylor y Richard Burton, o el de Johnny Deep y Kate Moss, cuyo explosivo amor causó algún que otro desperfecto en la habitación…

De Sacha a Rita

Otras historias hacen sonreír a los empleados, muchos de ellos en el hotel después de décadas, como cuando Sacha Baron Cohen llegó al hotel subido en un dromedario después de la presentación de su película El Dictador, o el ritual que se repite cada año del realizador Lars Von Trier, cuya alergia a los viajes en avión es conocida, aparcando su caravana en los jardines tras un largo viaje.

Pero si hay una historia que ha subyacido a la memoria del hotel, ésta es la del idilio entre Rita Hayworth y el príncipe Alí Khan, quiénes se conocerían en 1948. La historia de amor surgió para terminar poco después como el rosario de la aurora. «Los hombres se enamoran de Gilda y después se despiertan conmigo», diría la artista más tarde.

Historia de una piscina

Es la fotografía más conocida del famoso hotel: la piscina deagua de mar cavada en la roca que se confunde con los contornos azules del Mediterráneo, en una increíble panorámica. Fue Antonio Sella, quién ordeno construirla en 1914, cuando observó que a las chicas que acudían al salón de té del Pabellón Eden Roc, les gustaba mojarse los pies en el agua del mar. El agua esta templada y es filtrada para que los selectos clientes no corran el riesgo de encontrarse con un alga despistada o una maléfica medusa…

Lilian y la fábrica de chocolate


El restaurante gastronómico.

Lilian Bonnefoireina desde 1996 como jefe pastelero del Cap-Eden-Roc al frente de una armada de 12 pasteleros, un chocolatero y tres panaderos, que todos los días hacen las delicias de los clientes con sus dulces creaciones: como el milhojas de limón, una de esas joyas culinarias intemporales, o sus magdalenas de arándanos a las que Sharon Stone no puede resistirse.

Pero si de algo se siente orgulloso este simpático artesano es de su faceta de chocolatero. En 2009 crea, dentro del propio hotel, un atelier de chocolate en el que hoy se producen 1,9 toneladas de bombones y 800 kilos de chocolate para los diferentes postres que se sirven en los varios restaurantes.

Un jardín con sus propios médicos

Verdadero prodigio de la naturaleza, el jardín del Hotel du Cape Eden Roc contiene más de 600 árboles, muchos de ellos centenarios. Extraordinaria es la glicina que cuenta con 200 espléndidos años gracias a los cuidados del equipo de jardineros. Pero el más longevo de todos es un cedro al que se le calculan la friolera de seis siglos… Tal es el patrimonio de este fantástico jardín que desde hace tiempo expertos tomógrafos estudian el estado de salud interna de los árboles para determinar los años que les quedan de vida y reponerlos, en su caso, por otros.

El jardín está lleno de magníficos rincones: como la fuente de las tortugas o la famosa rosaleda de Lady Onslow con más de 700 rosas. También encontramos las famosas cabañas (31 en total) del Hotel du Cap-Eden-Roc dispuestas frente al mar. Estas sencillas cabañas de aire rústico fueron construidas por Antonio Sella y, en sus inicios sirvieron de retiro para artistas comoPicasso o Chagall en busca de inspiración. Imposible no hacerlo en este remanso de paz frente a la mágica paleta de azules del Mediterráneo.

Hoy en día se pueden alquilar por días para disfrutar de un día frente al mar al más puro estilo de la Riviera Francesa o disfrutar de una romántica cena a la luz de las velas en total intimidad.

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