San Fermín y los sanfermines, por María García de Fleury - 800Noticias
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Religión

Por María García de Fleury

San Fermín nació en Pamplona, España, alrededor del año 272 hijo de un senador pagano de nombre Firmo, que era un alto funcionario de la Administración romana que gobernó Pamplona durante el siglo III.

La predicación del sacerdote Honesto conmovió a sus padres, quiénes sin embargo no se convirtieron hasta escuchar al sacerdote francés Saturnino de Toulouse, quién bautizo a Fermín y a su familia.

Bajo la tutela de Honesto, el joven Fermín aprendió la religión y el arte de la prédica, a los 18 años fue enviado a Touluse donde fue ordenado sacerdote, predicó en Navarra y volvió para liberar al pueblo trabajador de sus supersticiones.

Fue nombrado obispo a los 24 años, San Fermín se convirtió entonces en el primer obispo de Pamplona, regresó otra vez a Francia, cristianizó a miles de paganos y se quedó a vivir en Amiens, organizó la construcción de la iglesia local, soportó la persecución romana y convirtió a 3000 personas en solo 40 días; esto no le gustó a los gobernadores romanos y por eso lo detuvieron y lo encerraron en la cárcel y como se negaba a dejar de predicar fue decapitado a los 31 años, un 25 de septiembre.

En 1186 el obispo Pedro de París llevó desde Amiens hasta Pamplona una reliquia de la cabeza de Fermín y designó el 10 de octubre como el día de la celebración de su fiesta. A San Fermín se le dedica una gran procesión y él, en agradecimiento, hace de doblador de los encierros protegiendo a los corredores, es lo que llamamos el famoso «Capotico de San Fermín».

Lo que dio origen al encierro de los toros, fue el traslado de los toros desde el campo hasta el centro de las ciudades, durante el trayecto los pastores guiaban a los toros desde la Ribera de Navarra hasta la Plaza Mayor dónde se celebran las corridas. Un caballo abanderado guiaba el recogido mientras los pastores lo encerraban a su paso y los lugareños se sumaban al trayecto con varas y palos.

Luego en el siglo XVI la fiesta de San Fermín fue trasladada al mes de julio coincidiendo con la feria de ganado y el buen tiempo. porque Pamplona era un lugar de mucha lluvia y frío en el mes de octubre.

Las fiestas patronales  de Pamplona y los Sanfermines y está caracterizada por los pañuelos rojos; la tradición del pañuelo rojo es un símbolo del martirio de San Fermín y fue anterior a la indumentaria blanca que usan todos.

La suma de  tradiciones y costumbres de las diferentes épocas que ha atravesado la ciudad, han ido dando forma a las fiestas y encierros que hoy vive Pamplona entre el 7 y el 14 de julio. El primer programa del que hay constancia data de 1591 y consistía de un pregón, un torneo con lanzas, teatro, festival de danza, procesión y al día siguiente una corrida de toros. En aquellos tiempos, los primeros los Sanfermines duraban 2 días frente a los 8 días que duran ahora.

Actualmente tanto en Pamplona como en Amiens, el culto a San Fermín sigue atrayendo a cientos de personas. En 1931 un pamplonés llamado Juanito Etxepare inició la costumbre de lanzar un cohete para comenzar la fiesta, es lo que se llama «El chupinazo».

Toda esta fiesta de San Fermín y los Sanfermines se originan en recuerdo de un hombre que vivió por Cristo, que dio su vida por Dios, porque sabía que con Dios ¡siempre ganamos!

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