Ha llegado un inspector | 800Noticias
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“Hoy se suicidó una joven mujer y todos en esta familia son responsables”. Esa dura verdad, soltada en medio de una reunión de compromiso, será una bomba que hará caer todas las máscaras de la que, en apariencia, era una familia honorable y respetable.

Goodman –“buen hombre”, en español- es el apellido del inspector sui géneris que irrumpe la petición de mano de la hija menor de la aristocrática familia Birling  y que con sus preguntas, capciosas, incisivas,  arteras, hace confesar su culpa a cada uno de sus integrantes.

Como si en un cuento de Agatha Christie se tratara –no en balde el autor de la obra original, John Boyton Priestley, era inglés- todo engrana perfectamente. Hechos aislados, que en apariencia nada tienen que ver, se conectan de modo insospechado con otros que finalmente conducen al trágico desenlace.

Sin embargo, Ha llegado un inspector no es una obra policial. Al menos no estrictamente. El inspector que llega, más que judicial, es de conciencia. Su fin no es apresar, sino hacer confesar. Que cada uno reconozca y acepte su culpa, que reflexionen sobre sus actos y tomen conciencia de ellos.

Al verse interpelados, las reacciones son distintas. Desde la  madre soberbia, que, altiva, con la frente en alto y la ceja levantada, se niega hasta el último instante a aceptar lo que debe ser; la hija que no puede soportar el peso de la culpa y arrepentida se quiebra en un ataque de llanto; el novio que, estoico, reconoce impasible lo que ha hecho; o el hijo que se hunde en el alcohol como vía de escape.

Esa galería de reacciones, sumada a las acciones que cada uno comete, así como la imagen propia que cada quien proyecta, la máscara ante la sociedad, hacen de esta obra un espejo de la condición humana, de lo más bajo de ella; un auténtico thriller psicológico.

Es por ello, además, que Ha llegado un inspector está llena de pequeños gestos, de silencios elocuentes, rictus reveladores. El lenguaje no verbal tiene un peso importante, que el elenco, con un impecable Jorge Palacios a la cabeza, explota con bastante provecho.

La escenografía, bien montada, con ventanas, puertas y marcos inclinados, como metáfora del honor que se cae, de un prestigio que se hunde, es otra de las fortalezas de este montaje de Skena, adaptado por Ugo Ulive, dirigido y producido por Basilio Álvarez, que confrontará y hará pensar a quienes lo vean.

Ha llegado un inspector

Estreno: viernes 20 de junio de 2014, 7:00 pm

Horario: Viernes a las 7:00 pm y sábados y domingos 6:00 pm

Lugar: Trasnocho Cultural, Paseo Las Mercedes, Las Mercedes

Costo: 200 bolívares

Información: www.trasnochocultural.com

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