Partícula de Dios: la pieza que faltaba en el rompecabezas del Universo | 800Noticias
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Durante mucho tiempo, el nombre de Peter Higgs no era conocido más allá del ámbito de la física. Ya en 1964 había predicho la existencia de una partícula elemental decisiva, conocida como el “bosón de Higgs”. El bosón es clave en la explicación de cómo ciertas partículas elementales obtienen su masa y permite asomarse a la observación de lo que ocurrió inmediatamente después del Big Bang.

Casi al mismo tiempo otros físicos postularon lo mismo. Pero tuvieron que esperar unos 50 años hasta que se logró la prueba de su hipótesis. Fue el año pasado, cuando se confirmó que sus colegas del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) en Ginebra (la llamada “Máquina de Dios) habían probado la existencia de una partícula con las características predichas por el británico.

El “bosón de Higgs” es considerado uno de los descubrimientos más importantes del último medio siglo. Se trataba de la pieza faltante del rompecabezas del Modelo Estándar de la física de partículas, que explica el funcionamiento del Universo y describe los componentes fundamentales de la naturaleza.

En ese Modelo Estándar, el bosón de Higgs es considerado la partícula que brinda su masa a todas las demás. Al intentar aislar los más pequeños componentes de la materia, los físicos descubrieron varias series de partículas elementales. En total son 12 e interactúan entre ellas por intermedio de mensajeros llamados “bosones”. Esa partícula “divina” es la que interactúa con otras para darles masa y gracias a ella el Universo es tal como lo conocemos.

¿De dónde viene esa masa? Los científicos explican que no proviene de las partículas mismas. En 1964, por deducción, Higgs postuló que existía el bosón que hoy lleva su nombre y que debía dar su masa a otras partículas.

“La idea es que hay partículas que chocan permanentemente con bosones de Higgs. Estos choques frenan su movimiento, que se vuelve más lento, y le dan la apariencia de una masa”, explica el físico y filósofo Etienne Klein, quien compara este fenómeno con un hombre que intenta pasar corriendo en medio de una multitud que “frena su carrera” y le hace aminorar su velocidad. También compara al campo de Higgs con una especie de pegamento en medio del cual se encontrarían relativamente adheridas las partículas, lo cual se percibiría como una masa.

Después de décadas de investigación, finalmente en julio de 2012 el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) anunció que creía haber hallado el bosón de Higgs o partícula divina. Hoy, el Comité Nobel premió esa postulación clave para entender el Universo.

 

Información El Clarín

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