2.000 niños necesitan cirugía de corazón cada año | 800Noticias
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Jean Franco Gómez, ahora de 17 años, padece de una anomalía congénita poco común denominada hamburger heart (“corazón hamburguesa”, en inglés). Su operación se ha pospuesto más de una vez.

Jean forma parte de los 2.460 niños que nacen con cardiopatías cada año (es decir, 4 de cada mil nacidos requiere de cirugía, de acuerdo con las estadísticas mundiales). 

Su madre relata que iba a ser operado en el Cardiológico hace ocho años, pero paralizaron la cirugía porque tenía gripe. 

Hoy, el adolescente depende de una silla de ruedas para moverse luego de sufrir dos accidentes cerebrovasculares. 

En el Cardiológico atienden 90 casos mensuales, según datos oficiales. Al año suman 1.080, entre cirugías y cateterismos. Ese es el único centro donde se están realizando operaciones complejas. 

La presidenta de la Fundación Hospital Cardiológico Infantil Latinoamericano (Hcil), Isabel Iturria, aseguró que envían los recursos a los 17 centros regionales para que realicen intervenciones y cateterismos. Estima también que en esos hospitales hacen 600 operaciones por año. El equipo de Últimas Noticias se comunicó con centros regionales como el Ruiz y Páez (Bolívar), el Hospital Dr. Luis Ortega de Porlamar, el Hospital Universitario de Maracaibo, el Hospital Universitario de Mérida y el J.M. de los Ríos, e indicaron que no están realizando cirugías complejas. Médicos pertenecientes a estas unidades de cardiología alegan que el servicio ha desmejorado por falta de insumos y personal. 

En 2006, el Gobierno estableció que la asignación de recursos a los 17 centros regionales que tienen servicio de cardiología se efectuara a través de la Fundación Cardiológico. En la Memoria y Cuenta del Ministerio de Salud de 2013, se evidencia que desde la Fundación del Cardiológico inyectaron Bs 86.789.449 para la atención quirúrgica de pacientes con cardiopatías a los 17 centros. Pero, en el interior del país ni en el J.M. de los Ríos, en Caracas, se están realizando cirugías complejas.

En la Unidad de Cardiología del Hospital de Niños J. M. de los Ríos, este año solo han realizado 10 cateterismos -procedimiento de inserción de un catéter en una arteria del corazón- y las cirugías están paralizadas desde hace tres años porque no hay insumos ni personal, según informó el jefe de la Unidad de Cardiología, Federico Borges. Las máquinas de hemodinamia -tratamiento para pacientes con problemas vasculares- funcionan gracias a arreglos que hacen con “teipe”. Según Borges, los catéteres y demás materiales no son suficientes para atender la demanda. 

 
A los 20 días de nacida, Yulianny Talavera fue diagnosticada con coartación de la vena aorta en el Hospital Universitario de Maracaibo. Requería una cirugía cardiovascular para que el corazón bombeara con normalidad la sangre al resto de su cuerpo. Pero en ese centro hospitalario no pudieron operarla, pues la unidad de cirugía cardiovascular infantil no está operativa por falta de insumos y personal desde 2004, según Yolanda González, cardióloga de ese hospital.

No prestan servicio de cardiocirugía en hospital zuliano
La pequeña fue trasladada de emergencia al Cardiológico Infantil Latinoamericano, donde le realizaron la cirugía que salvó su vida.

Por otra parte, desde 2007 el Hospital de Especialidades Pediátricas asumió la demanda de pacientes que requerían cirugías cardiovasculares en la entidad, pero suspendió el servicio por falta de insumos el año pasado. Eso incrementó la lista de espera, dijo González. 

“Tenemos acumulados 500 pacientes en el Hospital Universitario y 100 más en el Hospital de Especialidades porque desde el año pasado ninguno de los centros pudo resolver. Todos han sido remitidos al Cardiológico de Caracas”, agregó. Entre los dos hospitales atendían alrededor de 200 niños con afecciones cardíacas. 

En el estado Zulia hubo 97.563 niños nacidos en 2011 según el censo del Instituto Nacional de Estadística (INE), y 1% (975) padece de cardiopatías cada año. 

 
Ningún hospital en Oriente hace operación cardiovascular infantil 
Luiber Fuentes, de 11 años de edad, tiene un orificio en el lado izquierdo de su corazón que le produce insuficiencia respiratoria. Hace tres años, su caso fue remitido del estado Bolívar al Cardiológico Infantil de Caracas, pero el pequeño todavía no ha podido ser operado. El informe advierte que Luiber debe ser intervenido del canal AV, cirugía que debió realizarse en los primeros años de vida. Además, padece de síndrome de Down. Esa situación complica su caso. Rosa Fuentes, madre del niño, relató que cada tres meses lo lleva a consulta, pero ruega a Dios que la llamen del Cardiológico para que le den una respuesta.

Ernesto Urbano, especialista en cardiología infantil en el hospital Raúl Leoni, Bolívar, afirmó que desde 2008 han diagnosticado a nueve mil niños de diferentes estados del Oriente del país. El médico reconoció que desde hace varios años ningún centro de salud público cuenta con infraestructura ni insumos para hacer estas intervenciones. 

Desde noviembre de 2013 lograron un convenio con el Instituto de Cardiología de Guayana. Hasta el momento, han realizado 32 cateterismos.

Ese panorama se repite en Nueva Esparta. Pedro Sacarías, cardiólogo en el hospital Luis Ortega, de Porlamar, detalló que no realizan cirugía del corazón. “Aquí funcionamos como una unidad de diagnóstico. Se está construyendo una unidad de hemodinamia. Los casos de operación los referimos al cardiológico”, dijo.

En Anzoátegui, Sucre, Monagas, Bolívar y Nueva Esparta nacen cada año 127.011 niños según el Censo de 2011 del INE. De esa población, 1% (1.270) padece de cardiopatías. 

Ascardio redujo 80% las intervenciones
Nadiana Valera, de 4 meses de edad, fue remitida de urgencia al Cardiológico Infantil por presentar estenosis aórtica grave. Lo delicado de su condición aceleró el trámite para que fuera operada en Caracas. La cardióloga que conoce su caso, Irma Velásquez, explicó que la niña fue llamada de inmediato y no tuvo que entrar a la lista de espera, que en la región suma alrededor de 200 pacientes con cardiopatías congénitas.

En la Asociación Cardiovascular Centro Occidental (Ascardio), centro hospitalario donde fue diagnosticada Nadiana, intervienen solamente a cuatro de los 20 pacientes que atendían por cirugía (menos de 80%) mensualmente. Eso se debe a que los familiares de los niños deben buscar los insumos por su cuenta.

“Antes los pacientes venían por recursos del ministerio o porque encontraban donaciones de diferentes fundaciones; actualmente, la parte del ministerio no está aportando y entonces los pacientes que no tienen recursos deben ser remitidos al Cardiológico. Por eso ha disminuido muchísimo la cantidad de pacientes congénitos que se operan aquí”, explicó la cardióloga. En lo que va de año han remitido 150 cardiópatas que requieren cirugía al Cardiológico.

El segundo centro de referencia en Lara, Hospital Pediátrico Dr. Agustín Zubillaga, no cuenta con recursos para hacer cirugías. La especialista Cristian Pérez es la encargada de evaluar y enviar los expedientes de los niños, dependiendo del diagnóstico, al Cardiológico. Remiten 45 pacientes por mes.

En Lara nacieron 33.814 niños en 2011; 338 padecen cardiopatías según el INE. 

 
En el Universitario de Mérida tratan solo patologías simples 
En el Hospital Universitario de Mérida, la unidad de terapia intensiva es compartida. Los niños cardiópatas que son intervenidos quirúrgicamente no tienen un espacio especial acondicionado para sus necesidades, según Justo Santiago, cardiólogo especialista y coordinador de Cardiología Pediátrica de la Universidad de Los Andes. “En cirugía es donde estamos limitados porque no hemos podido dotar por completo la terapia intensiva para atender las cardiopatías congénitas infantiles. Actualmente hacemos cuatro intervenciones por mes, y las cirugías complejas que no podemos hacer las remitimos al Cardiológico”, dijo.
Cerca de 50 niños cardiópatas son enviados al Cardiológico Infantil Latinoamericano mensualmente.

Los procedimientos menos complejos, como el cateterismo, dependen de los insumos que envía el Cardiológico, los cuales han llegado con retraso desde 2013. “En marzo nos llegaron los recursos que pedimos en el mes de diciembre del año pasado”, afirmó el especialista.

La falta de personal es otro problema que dificulta la atención de cardiopatías complejas en el hospital. El posgrado de Cardiología Pediátrica de la Universidad de Los Andes solo forma un especialista por año debido a la falta de equipos y de infraestructura.

Actualmente la Unidad de Hemodinamia del hospital se ha visto afectada debido a que los equipos que donó la Fundación Cardiológico hace dos años no han sido instalados.

En Mérida se registraron 16.917 nacimientos en 2011, de los cuales 169 (1%) sufre de cardiopatías, de acuerdo con los datos del INE. 

 
Isabel Iturria: La lista de espera está efectivamente
resuelta
Mostrando cifras del aumento de cirugías y cateterismos realizados en el Hospital Cardiológico Infantil Latinoamericano Dr. Gilberto Rodríguez Ochoa (Hcil), la presidenta de la Fundación Hcil, Isabel Iturria, aseguró que la lista de niños en espera de operaciones del corazón está “efectivamente resuelta”. 

Aunque reconoció que el Cardiológico realiza el mayor número de intervenciones, desmintió que en los centros regionales se hayan paralizado las cirugías. “Se están haciendo 400, 500, 600; depende del año” dijo.

¿Cuántos niños nacen con cardiopatías anualmente en Venezuela?

A escala mundial nacen entre cuatro y ocho por cada mil dependiendo del país, lugar, momento y año. Nosotros calculamos que, cada año en Venezuela, dos mil niños requieren intervención. Es difícil que alguien te diga el número exacto. 

¿Por qué a escala regional todos los pacientes son remitidos al Cardiológico?

Es un modo de organización de la red de referencia de cirugía cardíaca pediátrica. Las decisiones sobre si eso se hace en un solo hospital o en muchos son decisiones de política de Estado. En 1998 se hicieron 141 procedimientos sumando todos los hospitales públicos del territorio nacional. Ahora, eso es lo que hacemos nosotros en mes y medio.

Los médicos del interior alegan que ni siquiera están haciendo procedimiento de hemodinamia ni otro tipo de intervenciones. ¿Qué está pasando en esos centros?

El único centro donde se dejó de operar es en el Universitario de Caracas porque el personal se vino al Cardiológico. Los centros regionales continúan. En Mérida siguen haciendo cateterismos y otros procedimientos; ¿cuántos?, los que pueden porque, si no hay anestesiólogos, no se puede hacer la intervención. Hay que formar nuevos anestesiólogos y nuevos médicos; por eso se hizo el programa de Medicina Integral Comunitaria.

¿Por qué los centros regionales no pueden realizar cirugías complejas? 

Los quirófanos deben tener una bomba de circulación extracorpórea, un anestesiólogo que tenga experiencia en pediatría, y cirugía cardiovascular. Requieres una complejidad mucho más allá de los instrumentos, de los materiales, de los medicamentos. Es todo un sistema complejo que tiene dificultades en diversos puntos. En esos hospitales de la red, aun cuando se les dieran todos los materiales o dispositivos, no podían ir más de 600 pacientes por año. Otro factor es que en ese tipo de operaciones se necesita mucha sangre, y en el país no tenemos una cultura de donación.

¿Cuál es el criterio que aplican en el Cardiológico para seleccionar a los pacientes?

Nosotros nos enteramos de que el paciente está en espera a través del Registro Nacional de Anomalías Complejas. El médico carga los datos y esa información llega instantáneamente al Cardiológico. Dependiendo del tipo de patología que tenga el paciente, puede esperar varios años o solo unas horas.

¿Cuál es el diagnóstico que manejan del J.M. de los Ríos? 

El hospital J. M. de los Ríos tiene plata en su cuenta bancaria porque yo tengo el estado de cuenta de todos los meses. Se alegó que hasta 2009 el convenio funcionó y que después el Cardiológico se negó a pagar insumos. Nosotros no pagamos los insumos, le transferimos el dinero al hospital para que ellos compren el material requerido para las intervenciones. El convenio tiene la especificación de lo que ellos pueden comprar. Si el J.M. compra dispositivos no aprobados en Venezuela, obviamente no pueden estar en el convenio y no pueden utilizarlos por razones médico-legales. Igualmente, se le está haciendo una auditoría a este hospital.

Desde el Hospital de Mérida alegan que por falta de equipo no pueden graduar más de un cardiólogo pediátrico al año…

Ellos pueden graduar más si consiguen más candidatos que quieran estudiar. Cuando yo estudié, no había hemodinamia en ningún hospital público de Caracas. El posgrado de cardiología infantil no requiere ningún equipo de hemodinamia, eso no es un obstáculo para la formación. 

 
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