San Cristóbal militarizada por asesinato de liceísta - 800Noticias
800Noticias
Nacionales

Contingentes policiales y militares fueron desplegados en San Cristóbal tras las protestas por la muerte de Kluivert Ferney Roa, de 14 años de edad, estudiante de segundo año de bachillerato en el Colegio Agustín Codazzi, a manos del oficial de la PNB Javier Osías Mora Ortiz, que le disparó con perdigones de goma.

Hay dos versiones de los hechos. Testigos señalaron que los liceístas salían de clases cuando se percataron que estudiantes que protestaban en la Universidad Católica del Táchira por la escasez de alimentos y medicinas se enfrentaban con agentes del orden público y algunos estaban heridos de perdigones e intentaron auxiliarlos. En ese momento, motorizados antimotines de la PNB se desprendieron del cordón que custodiaba la Residencia Oficial de Gobernadores y se dirigieron a la carrera 11, entre las calles 12 y 13, a pocas cuadras de distancia, donde estaban los liceístas, y les dispararon perdigones. La multitud corrió desesperada y se resguardó en casas vecinas.

En un audio, una mujer que presenció los hechos cuenta que cuando la gente corría, Kluivert Roa no alcanzó a entrar a ninguna casa y se ocultó debajo de un carro, de donde lo sacó el funcionario que le disparó a quemarropa en la nuca, aseguró.

“Él (Kluivert) les dijo ‘dejen la represión’, y el policía arrecho lo agarró. Se logró liberar, y pues le soltaron un disparo”, relató uno de sus compañeros.

Un video muestra cómo el oficial corrió luego de que el muchacho cayó al lado de un carro con su morral en la espalda y se escucha a la gente que le grita “asesino”. Minutos después, un contingente de policías nacionales lanzó bombas lacrimógenas en la estrecha calle donde ocurrió el crimen.

La segunda versión es la de las autoridades. Ramón Cabeza, jefe de Seguridad Ciudadana del Ejecutivo regional, aseguró el agente de la PNB apeló a su arma en defensa: “Lamentablemente un estudiante resultó fallecido luego de una confrontación violenta de un grupo de estudiantes contra unos policías nacionales a quienes los tumbaron de sus motos, los patearon, les cayeron con objetos contundentes y uno de estos funcionarios, en defensa de la integridad del resto de esa comisión, tuvo que responder con su arma de fuego disparando contra el piso y de una manera, que está en investigación en el Cicpc, uno de estos muchachos cayó bajo un vehículo estacionado y luego fue trasladado por una ambulancia hasta el centro de salud y llegó sin signos vitales”.

Esa versión fue respaldada por el general José Morantes Torres, jefe de la Región Estratégica de Defensa Integral del Táchira, que señaló que un grupo de agentes de la PNB fue sorprendido por estudiantes. Señaló que en el forcejeo se dio el disparo de la escopeta que formaba parte del equipamiento utilizado por los uniformados para el control del orden público.

El liceísta —que usaba la franela azul de su uniforme escolar— fue llevado en ambulancia al Hospital Central José María Vargas, adonde ingresó sin signos vitales.

“La pena más grande”. Erick Roa, padre del estudiante Kluivert Ferney Roa, pidió justicia mientras esperaba la entrega del cadáver de su hijo a las puertas de la Unidad de Anatomía Patológica del Hospital Central de San Cristóbal. Señaló que esperaba que las autoridades detuvieran a los culpables y que pagaran con “la pena más grande”, pues no hay peor dolor que perder a un hijo.

Luego del crimen, un compañero de la víctima se dirigió al cordón policial que se mantenía frente a la Residencia Oficial de Gobernadores y encaró a los agentes. Iba con el torso y las manos ensangrentadas luego de intentar auxiliar al joven de 14 años. Se arrodilló frente a ellos, pidiendo hablar con el gobernador Vielma Mora.

Al final de la tarde, la Asociación de Scouts de Venezuela envió un comunicado para repudiar el crimen, pues Roa pertenecía al grupo Cipriano Castro, de Táchira. “Elevamos una plegaria al cielo por su partida al campamento eterno”.

Sin clases. Luego del crimen, manifestantes levantaron barricadas y quemaron basura en vías de los sectores Barrio Obrero, San Carlos, La Romera, Ferrero Tamayo y la avenida Carabobo. Efectivos de la GNB intentaron retirar las barricadas para restablecer el paso de vehículos, al tiempo que los comercios cerraron.

En la plaza de Los Mangos quemaron una carpa de la GNB. La situación obligó a la Zona Educativa a suspender las clases en todos los niveles de instituciones públicas y privadas hasta el lunes. Las autoridades de la UCAT y la UNET anunciaron la misma medida.

Lo persiguió y le disparó con escopeta

Poco después de dispararle a Kluivert Roa, el funcionario de la PNB Javier Osías Mora Ortiz, de 23 años de edad, fue detenido por una comisión del Cicpc. La orden de aprehensión fue emitida por el Tribunal Cuarto de Control de Táchira. Según la minuta policial del Eje de Homicidios, el policía relató en el interrogatorio que “en efecto persiguió a pie” al joven de 14 años y “le efectuó un disparo con municiones de goma, observando que el mismo cae”.

La ministra Carmen Meléndez confirmó que el oficial, graduado de la Universidad Experimental de la Seguridad, admitió que disparó. “Este oficial fue pasado a la orden del Ministerio Público. Se aplicará todo el peso de la ley a él y a los responsables. Aquí no hay cabida para la impunidad”. Fueron designados los fiscales Harvey Gutiérrez, Dilcio Cordero y Ana Ingrid Chacón para imputar al funcionario policial. Entre las evidencias incautadas está la escopeta con la que disparó, una Remington modelo 870, calibre 12, y 2 cartuchos con perdigones de goma.

En su Facebook, Mora Ortiz, apenas 9 años mayor que el adolescente al que le disparó, aparece en fotos portando escopeta, vestido con equipo antimotín, con uniforme de la PNB y con la camiseta de la selección tachirense de fútbol.

 

Reacciones oficiales
El presidente Nicolás Maduro exigió que se procese al responsable de la muerte del estudiante, y dijo que “en Venezuela está prohibida la represión con armas”. Refirió que el Estado actuará si algún funcionario se sobrepasa.

Añadió: “La derecha está preparando a muchachos para que generen violencia. Les llenan el alma de odio y deseos de venganza”.

El defensor del pueblo, Tareck Williams Saab, calificó el hecho de “vil asesinato”.

Fuente: El Nacional

Síguenos por @800noticias