Inflación y pérdida de poder del salario frenarán el consumo | 800Noticias
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En un entorno marcado por una elevada inflación, son varios los males que enfrentan los trabajadores.

Según cálculos de la firma Ecoanalítica, en 2014 está prevista una escalada de precios de 76%. Su director, Asdrúbal Oliveros, indicó que las consecuencias las perciben los trabajadores con un deterioro del poder adquisitivo. 

Estimó que el salario promedio sufrirá este año una pérdida del poder de compra de 14%, la más alta desde 2003 cuando se registró el paro petrolero. En el caso del sueldo mínimo, la caída será de 10% según las proyecciones de Ecoanalítica.

Precisó que los efectos aún no generan una “crisis profunda” a la fecha debido a la vigencia de los programas sociales y mecanismos de transferencia de la renta, así como el uso de las tarjetas de crédito para compensar la pérdida del poder. No obstante, advirtió que no es una fórmula de carácter permanente. Oliveros teme una contracción del consumo privado.

“Estimamos una caída del consumo privado que esté en 5%”, dijo el economista.

Resaltó que la caída “dramática” del poder adquisitivo que han tenido los trabajadores no es culpa de las empresas, sino de la inflación que pasó de 20% en 2012 a 56% en 2013 y la proyección para 2014 es de 76%. 

El directivo de Ecoanalítica alertó sobre un achatamiento de los salarios entre la nómina media y alta con respecto a la más baja, pues las empresas no están en capacidad de ofrecer aumentos que compensen la inflación.

Explicó que si bien las empresas trasladan los aumentos del salario mínimo al personal que devenga este tipo de remuneración, al resto de los trabajadores terminan otorgándole incrementos por debajo de la tasa inflacionaria. “Eso se siente con más fuerza en el sector público”, dijo. 

Pero este no es el único mal que enfrentan las empresas, Oliveros manifestó que si Venezuela continúa con una inflación de 20% va a ser inviable el cumplimiento del régimen prestacional que establece la Ley del Trabajo, siendo las pequeñas y medianas empresas las más afectadas. 

Según Ecoanalítica la primera etapa de la Ley del Trabajo, que incluyó la reducción de la jornada laboral, incrementó los costos de nómina en 27%. En el caso del sector comercio se elevó a 40%.

 

Información El Universal

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