Puntos de un eventual acuerdo sobre el programa nuclear de Irán | 800Noticias
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Washington, Estados Unidos | AFP | Volvió a empezar la cuenta regresiva. Las grandes potencias tienen hasta el 31 de marzo para sellar un acuerdo con Irán sobre su polémico programa nuclear, un tema que se viene discutiendo desde 2003 y se ha convertido en un dolor de cabeza para la comunidad internacional.

Los dos actores de esta última fase de negociaciones, el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, y el jefe de la diplomacia iraní, Mohammad Javad Zarif, se reunieron el domingo y el lunes en Ginebra y probablemente volverán a verse en Suiza la semana próxima. “Estamos en el final del juego”, constata el experto en no proliferación Joe Cirincione, de la fundación Ploughshares.

Desde la reanudación de las negociaciones internacionales hace 18 meses y el acuerdo provisorio de noviembre de 2013 -que vence el próximo 31 de marzo- , Irán y el grupo 5+1 (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia y Alemania) permanecen extremadamente discretos sobre el contenido de las discusiones. 

Sin embargo, nos mantienen al tanto de lo que está en juego, de algunos avances y de algunos puntos convertidos en obstáculos. Si a fines de marzo se alcanza un acuerdo, las partes tendrán tiempo hasta el 1 de julio para afinar detalles técnicos.

PROBLEMA Y OBJETIVO

Irán reivindica su derecho a tener un sector de actividad nuclear civil completo y asegura que su programa no tiene intenciones militares como el desarrollo de armas atómicas. 

El grupo 5+1 exige que Teherán limite sus capacidades técnicas de manera de hacer imposible esta opción militar. El escenario de una eventual bomba atómica en manos de Irán preocupa a Estados Unidos, los europeos e Israel, que no han descartado la posibilidad de bombardear Teherán en caso de fracaso diplomático.

A cambio de brindar garantías sobre la naturaleza pacífica de su programa nuclear, Teherán exige a los países occidentales levantar de una vez las sanciones internacionales que perjudican su economía. 

“BREAKOUT TIME”

Probablemente sea el punto más discutido: el “breakout time”. En la jerga de los expertos se refiere al tiempo necesario para construir una bomba atómica. Las partes que negocian hablan de un periodo de un año. En teoría, con sus reducidos stocks de uranio enriquecido, Irán necesitaría 12 meses para fabricar el material suficiente para dotarse de un arma nuclear. Las grandes potencias tendrían entonces un año para darse cuenta de ello y destruir militarmente las infraestructuras nucleares en Teherán.  

Este “breakout time” de un año se aplicaría durante toda la vigencia del acuerdo final, que según Estados Unidos sería de al menos 10 años, aunque mucho menos para Irán. 

ENRIQUECIMIENTO

Irán, que siempre negó querer dotarse del arma atómica, espera convencer a las grandes potencias de que le permitan desarrollar sus capacidades de enriquecimiento de uranio para alimentar sus centrales. El país quiere construir 20 plantas nucleares de 1.000 megavatios con el fin de diversificar sus fuentes de energía y ser menos dependiente del petróleo o el gas. 

El uranio enriquecido a un nivel bajo sirve de combustible a las centrales nucleares para la producción de electricidad. Sin embargo, si el enriquecimiento es alto -lo que supone grandes cantidades de materia prima- puede servir para fabricar la bomba atómica. 

El líder supremo de Irán, el Ayatolá Ali Jamenei, quiere que sus país disponga de capacidades industriales para enriquecer uranio. El grupo 5+1 exige una reducción estricta de sus capacidades. 

Según el acuerdo provisorio de 2013, Irán ha diluido la mitad de sus reservas de uranio enriquecido al 20% en uranio enriquecido al 5%. El modo de enriquecer uranio al 20% es similar al que permite enriquecerlo al nivel necesario para fabricar la bomba atómica (90%).

Uno de los puntos clave del acuerdo será la cantidad de uranio que Irán podrá enriquecer y la cantidad y el tipo de centrifugadoras de las que podrá disponer. Actualmente posee 19.000 de las cuales 10.200 están operativas. Según documentos confidenciales hechos públicos por Israel y considerados creíbles por expertos estadounidenses, Estados Unidos quiere reducir el número de centrifugadoras a 6.500-7.000.

CENTRALES NUCLEARES

Irán parece ahora dispuesto a reconsiderar el tipo de actividades de su fábrica de Fordo, su segundo sitio más grande de enriquecimiento de uranio, detrás del de Natanz. Incluso Teherán se ha mostrado abierto a modificar la fabricación de su reactor en Arak para que produzca menos plutonio que lo previsto, según Joe Cirincione. Este material, al igual que el uranio enriquecido, puede ser utilizado con fines militares. 

CONTROL

Irán parece haber aceptado un mayor control por parte de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) sobre sus stocks de combustible nuclear.

SANCIONES

El ritmo con el cual se levantarán las sanciones es un punto sensible. Mientras el grupo 5+1 quiere que se levanten progresivamente, Irán pide que se haga de una sola vez. El fin de las sanciones requiere de una votación en la ONU y en el Congreso de Estados Unidos, cuya mayoría republicana y algunos demócratas se muestran reticentes a sellar un acuerdo con Irán.

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