Huelga general paraliza Buenos Aires y asesta otro varapalo al Gobierno de Cristina Fernández | 800Noticias
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La presidenta argentina, Cristina Fernández, ha recibido este jueves un varapalo político con la huelga general convocada por las centrales sindicales opositoras CGT y CTA, que dejó casi paralizadas y vacías a Buenos Aires y su cinturón urbano, más algunas capitales de provincias.

Las calles del centro porteño lucían tan tranquilas como los domingos y festivos, solamente con las puertas abiertas de algunos centros comerciales y restaurantes. Únicamente circulaban coches particulares, taxis y bicicletas en una jornada de otoño templado.

La clave ha sido el ‘parazo’ en los medios de transporte público. No han funcionado ni autobuses, ni trenes, ni el metro, ni aviones en vuelos nacionales. Gran parte de los trabajadores no han acudido a sus puestos, no tanto por respaldar la huelga como por el trastorno de moverse en la ciudad con las restricciones del transporte público.

Los piquetes montados en las autopistas y puentes de acceso a la capital por militantes del Frente de Izquierda (trotskistas) también avivaron la huelga al impedir el tráfico y se han registrado choques entre manifestantes y gendarmes en la autopista Panamericana, provocando heridos leves.

El jefe de gabinete de Ministros, Jorge Capitanich, intentó aligerar el peso la protesta diciendo que más que una huelga ha sido “un gran piquete nacional con paro de transporte”, y acusó a los piqueteros que bloquearon las autopistas de querer “sitiar las ciudades como hacían los señores feudales en la Edad Media”.

Baile de cifras

En cambio, la Confederación General del Trabajo y Central de los Trabajadores Argentinos, que ya habían organizado la primera huelga general contra la política socioeconómica de Fernández, el 20 de noviembre de 2012, valoraron que más de un millón y medio de trabajadores adhirieron a la protesta.

“Quiero pedirle encarecidamente al gobierno, humildemente, que le preste atención a lo que expresa la gente en este tipo de medidas. Dejen de lado la soberbia y presten atención a este llamado de la gente”, dijo el jefe gremial Hugo Moyano, ex aliado de los Kirchner y ahora enfrentado a Cristina.

El dirigente aseguró que “no estamos eufóricos, no estamos contentos porque a nadie le gusta hacer un paro. Ningún dirigente hace un paro por antojo, lo hace por necesidad y entendiendo la voluntad de la mayoría de la gente”. Y añadió que la medida mostró “la voluntad de la gente que está dando un mensaje claro al Gobierno y espero que (éste) comience a dar respuestas a los reclamos”.

La exigencia sindical se ha sintetizado en la consigna “contra el ajuste y la inflación”. Piden convenios laborales a la altura del ipc -el cuarto más elevado del planeta-, la bajada para los asalariados del impuesto a las ganancias, un plus de emergencia para los jubilados y más seguridad ciudadana.

 

Crisis argentina

 

Argentina sufre una desaceleración de la economía y el consumo. Junto a una rampante inflación que carcome el poder adquisitivo de los salarios. Mientras, el Gobierno retira subsidios a los servicios y hay tarifazos del 500% en la factura del gas; en el agua, del 406% y del 66% en el transporte.

Este es un año caliente que arrancó en enero con la devaluación del peso y el alza de los precios, sobre todo, en los alimentos. Los sindicatos exigen una subida salarial anual del 35% en los convenios laborales, en un intento de alcanzar el IPC del país, pero la patronal y la Administración no están dispuestos a llegar a ese porcentaje.

Hasta ahora sólo han cerrado sus convenios los gremios del sector metal-mecánico, comercio, banca y docentes en porcentajes que se han situado por debajo del 30% anual, a percibir en cuotas. Incluso para forzar los profesores bonaerenses presionaron con una huelga de 16 días sin impartir clases.

Además de esta segunda huelga general, Cristina Fernández ha afrontado siete caceroladas, protestas espontáneas de vecinos que saltan a las calles a batir cacerolas y sartenes. Aún le restan 19 meses en la Casa Rosada y en diciembre de 2015 finalizará su segundo mandato.

 

Información http://www.elmundo.es/internacional/2014/04/11/5347276eca47410b4d8b4578.html

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