El fuego que arde sin parar desde hace 5.500 años | 800Noticias
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Cuando uno se acerca a este lugar, convertido en la actualidad en una atracción turística, comienza a darse cuenta de que algo extraño ocurre. El paisaje alrededor cambia y los bosques de eucaliptos dejan paso a un montón de árboles muertos y troncos huecos que algunos animales aprovechan como tétrico hogar.

Después de una caminata ahí está: un hilo de humo emana de la Tierra. Es la señal de un fuego que chisporrotea a unos 30 metros bajo el suelo y que da nombre a la Burning Mountain (montaña ardiente), una colina cerca de Wingen, en Nueva Gales del Sur, Australia.

La veta de carbón escondida bajo el terreno lleva ardiendo la friolera de 5.500 años, el fuego vivo más antiguo del mundo.

El famoso fuego fue descubierto en 1828, cuando un peón local vio humo saliendo del monte Wingen y creyó que se trataba de un volcán activo. No fue hasta un año después que los geólogos concluyeron que se trataba de una veta de carbón ardiendo.

Durante los siguientes 70 años, exploradores, geólogos y otros científicos visitaron la zona. Los gases sulfurosos emitidos por la ventilación de la quema se explotaron de forma comercial desde la década de 1890 a la de 1960, para vender cremas y líquidos ricos en azufre de uso medicinal.

La mujer de piedra que llora
Antes, es probable que los aborígenes utilizaran el respiradero en busca de calor, ocre… y para cocinar y fabricar herramientas con las rocas horneadas y endurecidas. La leyenda aborigen explica el fenómeno de una forma más poética. Una mujer pidió al dios del cielo su propia muerte después de comprobar que su marido guerrero no regresaba de una batalla contra otra tribu, cuyos hombres pretendían hacerse con las mujeres de sus adversarios. Pero el dios se apiadó de ella y en vez darle muerte la convirtió en piedra. Desde entonces llora lágrimas de fuego por su amor perdido.

El fuego se mueve un metro cada año, generalmente en dirección sur, lo que influye en el paisaje. Eucaliptos rojos crecen a lo largo de las grietas de subsidencia y después aparecen los árboles de té y los gomeros grises. La combustión ha provocado la decoloración del suelo y un terreno irregular.

Fuente: ABC.es

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