“Así son las cosas en Argentina, cambiantes” | 800Noticias
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La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, no se refirió a la derrota del kirchnerismo en los 14 de los 24 distritos de su país, incluidos los cinco principales donde votan dos tercios de sus compatriotas. Se presentó la noche del domingo ante sus militantes en un hotel de Buenos Aires y destacó que su Frente para la Victoria (FPV)se mantuvo como principal fuerza de su país en las elecciones legislativas primarias y obligatorias que se había celebrado horas antes. El FPV y sus aliados lograron el 29% de los votos, menos que en los comicios legislativos de la mitad del Gobierno de Néstor Kirchner (39%), en 2005, y que en los del ecuador del primer periodo presidencial de Fernández (31%), en 2009. Claro que las de este domingo eran primarias. Las legislativas generales de la mitad del Gobierno de Fernández, cuando se pongan los escaños en juego, serán en octubre próximo y entonces será momento para formular mejores comparaciones.

Fernández calificó la de este domingo como una “elección preliminar”. Habrá que ver si cambia el humor de los argentinos en dos meses, pero está claro que las generales se polarizarán más que las primarias y que los votantes de candidatos perdedores en las disputas internas de un partido pueden terminar sufragando por otro. “Así son las cosas en Argentina, cambiantes”, dijo la mujer que hace dos años había logrado su reelección con el 54% de los votos, aunque unas presidenciales no se pueden comparar con unas legislativas, en las que el sufragio se dispersa más. En 2011, Argentina crecía un 7% anual. Ahora lo hace al 3%, con una inflación que sigue superando el 20%, como en aquellos tiempos. Los robos en las calles y casas y las acusaciones de corrupción también pesan en contra del kirchnerismo.

La jefa de Estado elogió que su candidato a diputado en la provincia de Buenos Aires (donde vota el 37% de los argentinos), Martín Insaurralde, hizo una “elección excelente” y recordó que este alcalde de un municipio de la periferia de la capital, Lomas de Zamora, aún es un desconocido para un cuarto de los bonaerenses, según las encuestas. Es cierto que Fernández lo eligió como postulante y en dos meses de campaña debió darse a conocer. Insaurralde acabó segundo, con el 27,7%, frente al peronista exkirchnerista Sergio Massa, con el 33,5%, en una provincia gobernada por el FPV. La presidenta reconoció que su fallecido marido se había presentado en el mismo hotel donde ella estaba hablando pero hace cuatro años para reconocer “su derrota” como candidato a diputado en la votación de entonces. Sin embargo, el kirchnerismo se recuperó de aquel traspié de 2009 y ganó las presidenciales de 2011.

“Quiero felicitar al resto de las fuerzas políticas que participaron en todo el país”, dijo Fernández, aunque no congratuló a ninguna en especial por las victorias que consiguieron en 14 distritos. “Faltan dos meses y medio para la elección de octubre, vamos a redoblar el esfuerzo”, prometió la presidenta. También auguró, sobre la base de los resultados de este domingo, que en las legislativas generales el FPV mantendrá o incluso aumentará la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados y en el Senado. Es que solo pone en juego un tercio de sus escaños y con una elección similar a la de 2009 conservará sus posiciones en el Parlamento. Fernández aclaró sobre la campaña que ahora comienza: “Nadie espere que prometamos cosas que no vamos a hacer”.

Massa, el exjefe de Gabinete de Ministros de Fernández entre 2008 y 2009 y actual alcalde de Tigre (periferia de Buenos Aires), dio un discurso digno de alguien que no se conformará con ser diputado sino que sueña con ser gobernador bonaerense o presidente argentino: “Hoy sumamos una semilla para el futuro de la provincia y de Argentina”. Llamó a “dejar atrás el pasado” y se refirió a la polarización a la que tiende el kirchnerismo en sus discursos y políticas: “Los que nos acompañaron dijeron ‘basta a la confrontación'”.

 

Información El País

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