Muere el australiano Jack Brabham, una leyenda de la Fórmula 1 - 800Noticias
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Sídney (AFP) – El expiloto australiano de Fórmula 1 Jack Brabham, fallecido este lunes a los 88 años, pertenece a la leyenda de la Fórmula 1: tres veces campeón del mundo, la última con un auto construido con sus propias manos.

Brabham es el único personaje de la historia de la Fórmula 1 capaz de ganar un campeonato mundial de pilotos conduciendo un coche fabricado por él mismo.

Fue en 1966 y era el tercero de sus tres títulos, tras los logrados en 1959 y 1960 con la escudería Cooper, que abandonó para dar nacimiento a su propio equipo, en colaboración con el ingeniero Ron Tauranac.

La escudería Brabham se convirtió en uno de los equipos míticos de la Fórmula 1, disciplina en la que participó durante tres décadas, de 1962 a 1992, durante las cuales ganó dos títulos mundiales de constructores (1966 y 1967) y cuatro de pilotos, dos de ellos logrados por el brasileño Nelson Piquet (1981 y 1983).

Todo ello le valió ser condecorado por la monarquía británica, conviertiéndole en la primera persona del mundo del motor en recibir el título de Sir por su contribución al deporte del automóvil.

«Es un día muy triste para todos nosotros. Esta mañana mi padre ha fallecido tranquilamente en casa a los 88 años de edad», indicó en un comunicado su hijo David Brabham.

«Ha tenido una vida increíble, logrando más sueños que cualquier otro», añadió.

La Corporación del Gran Premio de Australia, organizadora cada año en Melbourne de la cita australiana del mundial de Fórmula 1, dijo a la AFP que el ex piloto falleció tras una «larga batalla con una enfermedad del hígado».

En 1959, Brabham protagonizó un gran momento de la Fórmula 1 cuando se quedó sin gasolina en la última vuelta de la carrera decisiva celebrada en Estados Unidos y tuvo que empujar su coche hasta la meta para ser cuarto y sumar los puntos necesarios para proclamarse campeón del mundo, siendo el primer australiano en conseguirlo.

«Mi auto no tenía más combustible a unos 800 metros de la línea de meta. No podía hacer otra cosa que seguir hasta que se parase», explicó a la Australian Broadcasting Corporation.

«Se detuvo a unos 100 metros y comencé a empujarlo. Si alguien me hubiese ayudado, habría sido descalificado», precisó.

«Fue una alegría inmensa descubrir, cuando estaba tumbado en el suelo, exhausto, que había ganado el campeonato. Fue fantástico», admitió.

Siete años más tarde fue el primer piloto en ganar el campeonato mundial con un coche de fabricación propia, el BT19 Repco.

En ese mismo año, 1966, ganó también el mundial de constructores, un doblete que se repitió un año después, aunque el título individual fue para su compañero neozelandés Denny Hulme.

En total, este piloto de leyenda participó en 126 Grandes Premios, de 1955 a 1970, con 14 victorias, 31 podios y 13 ‘poles positions’.

Puso fin a su carrera como piloto en 1970, tras una victoria en el Gran Premio de Sudáfrica.

 

 

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