SANGRIENTO| Más de un centenar de muertos tras bombardeo de la coalición saudí contra un funeral en Yemen | 800Noticias
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El ataque contra un funeral en Saná devolvió a las calles de la capital toda la crudeza de la guerra que sufre Yemen desde marzo de 2015. Testigos, servicios médicos y la agencia de noticias Saba, vinculada al movimiento rebelde de los hutíes, acusaron a la aviación de Arabia Saudí de lanzar cuatro misiles contra el edificio donde se celebraba el funeral del padre del actual ministro de Interior, Yalal al Ruishan, aliado de los hutíes y del expresidente Alí Abdulá Saleh. El Ministerio de Sanidad informó de la muerte de al menos 82 personas y aseguró que más de 500 habían resultado heridas -aunque las cifras no pararon de variar desde el primer momento-, y el Comité Internacional de la Cruz Roja se movilizó para enviar material a los hospitales, desbordados por la llegada de muertos y heridos.

La coalición lo niega

Medio locales como «The Yemen Post» aseguraron que entre los muertos podría haber altos cargos del actual Gobierno. Por su parte, la colación que lidera Arabia Saudí ha negado estar implicada en el ataque. Naciones Unidas asegura que al menos 10.000 personas han muertos en los últimos 18 meses de guerra, en los que los saudíes castigan desde el aire las ciudades dominadas por los rebeldes chiíes en apoyo de las fuerzas leales al presidente Abdo Rabu Mansur Hadi, exiliado en Riad. Hace poco más de dos semanas, 25 civiles, la mayoría mujeres y niños, murieron y más de 70 resultaron heridos en un ataque aéreo de la coalición contra un barrio residencial de la ciudad portuaria de Al Hodeida, en la costa del mar Rojo. Los hutíes -en realidad son zaidíes, una confesión derivada del chiismo que literalmente se traduce como «partidarios de Dios», aunque se les conoce como hutíes por el clan que lidera al grupo desde 2004- están aliados con el ex presidente Ali Abdulá Saleh y, según Riad, están a las órdenes de Irán, la gran potencia chií de la región.

Yemen es ahora un país destrozado por las guerras internas y la intervención militar de Arabia Saudí y tanto Al Qaida en la Península Arábiga (AQPA), como el grupo yihadista Daesh, tratan de sacar el máximo partido de la situación. A finales de agosto un conductor kamikaze de Daesh logró burlar las medidas de seguridad de una base militar de Aden y mató a más de 70 reclutas de las fuerzas armadas leales al presidente Hadi.

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