¿Por qué tenemos exceso de deudas? | 800Noticias
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En la casi totalidad de los casos de sobreendeudamiento los afectados no hicieron un adecuado diagnóstico de su situación.

Si usted sumara hoy el monto que paga mensualmente por sus deudas (préstamos, tarjetas de crédito, arreglos de pago, pensiones y otras) y lo dividiese entre su salario bruto y el resultado lo multiplicara por 100, sabría de inmediato si tiene un nivel de endeudamiento aceptable o si está sobreendeudado.

Si esta relación es de más de 35% o 40% tiene un sobreendeudamiento al que debe prestar atención.

¿Por qué ocurre tal cosa? Las razones son tan variadas como las personas que se hallan en tal situación. Veamos algunas de las más frecuentes.

1. Incapacidad para diagnosticar la situación financiera personal o familiar. En la casi totalidad de los casos de sobreendeudamiento los afectados no han hecho un adecuado diagnóstico de su situación. No han sopesado su estabilidad laboral, contabilizado sus ingresos, su capacidad para endeudarse o para soportar posibles imprevistos.

2. En muchos casos no se ha hecho una previsión de ingresos y gastos. No se han efectuado las correspondientes provisiones para atender  gastos anuales como seguro del hogar, seguro del automóvil, matrículas o gastos escolares, revisión del automóvil,  y no se ha dejado un colchón de ahorro para enfrentar posibles emergencias o contingencias, lo que ha provocado inmediata morosidad al presentarse acontecimientos fortuitos como enfermedades, desempleo, fallecimiento, multas, reparaciones costosas o subidas de tipos de interés, porque ya no tienen la tasa de interés preferencial de su hipoteca.

3. Podemos hablar de un sobreendeudamiento pasivo cuando existe un grado de utilización de créditos o préstamos elevados a los que no se puede hacer frente. Esto ocurre, por ejemplo, ante la aparición de eventos fortuitos por desempleo, enfermedad, incapacidad o fallecimiento de alguno de los cónyuges. El otro tipo de sobreendeudamiento lo podríamos denominar activo, porque es el resultado de haber alcanzado un nivel de endeudamiento superior a las posibilidades reales de la economía familiar y a una mala planificación del presupuesto. Un caso típico de este tipo de sobreendeudamiento es el asociado a la utilización descontrolada de tarjetas de crédito o a compras compulsivas.

Esto es más común en aquellos usuarios de servicios financieros con un bajo nivel de educación financiera o con una autoestima debilitada. La utilización de tarjetas de crédito incita a gastar más de lo que se necesita y se tiende a crear un hábito de endeudamiento. Mejor es utilizar las tarjetas de débito, pues solo se usa lo que tiene en la cuenta y una vez esta suma se ha gastado, tiene que hacer un nuevo depósito.

4. Otro de los recursos más frecuentes a la hora de afrontar un caso de sobreendeudamiento es empeñar cosas o pedir préstamos de urgencia  en cooperativas o  con prestamistas informales, pagando comisiones e intereses más elevados.

No obstante, esta vía fácil a la larga desemboca en  nuevas fallas en los pagos y en nuevos intereses por mora, esta vez más costosos, y en malas referencias en la Asociación Panameña de Crédito.

5. Situaciones límite como secuestros o embargos judiciales por no haber leído y comprendido la terminología de los contratos firmados. Ocurre que estas personas buscan ayuda o asesoría cuando han sido requeridas judicialmente ante la morosidad en las tarjetas, por sobregiros, por no pagar créditos al consumo o préstamos de autos o de la casa.

Sugerimos revisar con frecuencia el estado  de sus finanzas, empezando por asegurarse de contar con ahorros para emergencias, vivir con un presupuesto y no endeudarse mucho y evitar los gastos innecesarios. Busque ayuda o asesoría antes de tomar decisiones de deuda.

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