Plan de la UE para la inmigración en Mediterráneo, de difícil aplicación | 800Noticias
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Bruselas, Bélgica | AFP | Las 10 medidas para frenar la inmigración en el Mediterráneo que los líderes de la UE estudiarán este jueves en cumbre son “complicadas de implementar”, según responsables interrogados por la AFP.

El plan propuesto por la Comisión Europea es la copia de las acciones presentadas en 2013 tras otro mortífero naufragio cerca de la isla italiana de Lampedusa. Nunca fueron aplicadas. “No tiene ninguna novedad ya que los problemas siguen siendo los mismos: cómo actuar antes, durante y después de la travesía”, explicó una fuente europea.

– Evitar las salidas –

La prioridad es impedir que los barcos dejen las costas libias, país que se convirtió en un centro neurálgico del tráfico de seres humanos hacia Italia y Malta. Pero mientras el país no esté estabilizado, la capacidad de acción es muy reducida, señalan fuentes diplomáticas.

Los dirigentes europeos deben pronunciarse sobre una operación militar para “identificar, capturar y destruir los barcos antes de que sean utilizados por los traficantes”.

La operación “Atalanta” de la UE contra la piratería en las costas de Somalia, citada como modelo, fue autorizada por el gobierno somalí y opera bajo una resolución de las Naciones Unidas. Lanzada en 2008, se concentró tres años después en los barcos utilizados por los piratas cuando estaban en los puertos.

La confiscación y destrucción de las embarcaciones utilizadas por los traficantes de seres humanos puede llevarse a cabo en una intervención en el mar para rescatar inmigrantes, explica sin embargo una fuente diplomática.

Pero sólo la Armada italiana y maltesa pueden hacerlo en sus aguas territoriales. Los buques europeos implicados en las operaciones Tritón en Italia y Poseidón en Grecia no disponen por el momento de un mandato para hacerlo.

– Vigilar y rescatar –

Los dirigentes europeos deben decidir este jueves si otorgan más medios a la agencia de vigilancia de las fronteras Frontex, y si aumentan el radio de intervención en el Mediterráneo.

Actualmente los buques europeos implicados en Tritón patrullan en un límite de 30 millas náuticas. La operación italiana Mare Nostrum, lanzada por Roma luego de la tragedia de Lampesuda y reemplazada por Tritón en noviembre pasado, llegaba a 90 millas náuticas, más cerca de las costas de Libia. Las organizaciones humanitarias piden esa capacidad de intervención.

El presupuesto destinado a Tritón debería duplicarse, para pasar de tres a seis millones de euros mensuales, indicó a la AFP una fuente con acceso al expediente. Pero falta que Italia y Grecia pidan medios adicionales en barcos, aviones y hombres. Frontex, que no tiene capacidades propias, deberá entonces alquilar material a los Estados miembros.

– Gestionar las llegadas –

La tercera serie de acciones consisten en gestionar las llegadas. La Comisión Europea propuso relanzar los programas de “reinstalación”. Estos son únicamente para las personas que ya obtuvieron el estatuto de refugiados. Cada Estado miembro de la UE acepta participar de manera voluntaria a su acogida. El año pasado, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) pidió a la UE que recibirá a 130.000 refugiados sirios. El bloque europeo aceptó a 36.000.

La otra propuesta de la Comisión es la “relocalización” para que los Estados acepten acoger provisoriamente a una parte de los inmigrantes desembarcados en Italia, Malta y Grecia para ayudar a tratar sus casos y solicitudes.

Pero los Estados no se han puesto de acuerdo hasta ahora sobre una cifra.

Además los emigrantes que “califican” para obtener asilo deberán ser “reenviados al país al que llegaron, ya que no se considera revisar la reglamentación de Dublín II”, precisó una fuente de la Comisión. Esta reglamentación impone al Estado al que llega un migrante asumir su acogida, tratar su solicitud de asilo y reenviarlo si no es admitido. “Los Estados se rehúsan que se modifique”, subrayó una fuente.

Los europeos desean también acelerar el reenvío de los inmigrantes ilegales, pero se enfrentan a la falta de cooperación de los países de origen, en particular en el oeste de África.

A fin de cuentas “la implementación del plan es complicado de A a Z”, estima un diplomático. “El tema es muy político, ya que atañe a la política de inmigración de la Unión Europea, y todos los partidos de extrema derecha la escrutan”, añade.

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