Oficializan nombres de los cuatro nuevos elementos de la tabla periódica | 800Noticias
800Noticias
Internacionales

ABC

Los nuevos elementos de la tabla periódica 113, 115, 117 y 118, descubiertos a finales del año pasado, ya tienen nombre. Las denominaciones fueron propuestas en junio y ahora han sido aprobadas por la Unión Internacional de Química Aplicada y Pura (IUPAC), un organismo formado por representantes de las sociedades nacionales de todo el mundo. En concreto, los nombres son nihonio, moscovio, téneso y oganesón. Si tiene hijos en edad escolar o quiere consolidar su cultura general más vale que se los aprenda.

El elemento 113 es el que ha sido bautizado como nihonio, que hace referencia a la palabra Nihon, Japón, donde fue descubierto. Significa «la tierra del sol naciente» y tendrá el símbolo (Nh). El 115 es moscovio (Mc) y el 117, téneso (TS), también por las ciudades donde fueron descubiertos, Moscú y Tennessee, en EE.UU., respectivamente. El 118 se llama oganesón (Og) en honor al físico nuclear ruso Yuri Oganesián, quien descubrió elementos superpesados y encontró evidencias experimentales de la isla de estabilidad.

Por tradición, el descubridor de un nuevo elemento tiene el honor de nombrarlo y asignarle un símbolo, pero la IUPAC tiene la última palabra y es la única que puede aprobar oficialmente la denominación. Habitualmente, los nombres hacen referencia a un personaje mitológico, un mineral, un lugar, una propiedad o un científico.

La tabla periódica de los elementos, también llamada tabla de Mendeleiev (por el científico ruso que creó la primera versión en 1869) reúne los elementos químicos clasificados de acuerdo con su composición y propiedades químicas. Estos nuevos elementos químicos superpesados completan la séptima fila de la tabla. Ninguno de ellos se produjo en grandes cantidades y apenas se pudieron vislumbrar en simulaciones por ordenador de choques de partículas, pero todos encierran valiosa información para entender la física de los núcleos de los átomos y quizás producir elementos aún más pesados e interesantes.

Los laboratorios implicados en los descubrimientos ya trabajan en producir los primeros elementos de la octava fila. Ahí, a partir del elemento 120, se puede llegar al isla de estabilidad, un fenómeno que permitiría producir átomos superpesados estables que podrían dar nueva información, por ejemplo, sobre la física nuclear.

Síguenos por @800noticias