Las sospechas del Mundial-2006 ponen de nuevo a Adidas en el ojo del huracán - 800Noticias
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AFP | ¿Utilizó el expatrón de Adidas su fortuna personal para comprar que Alemania fuera sede del Mundial-2006? Las acusaciones de Der Spiegel al respecto han provocado un gran impacto en el país y ponen de nuevo en primera línea de la actualidad las relaciones de la marca deportiva con la FIFA.

Alemania llevaba casi una década presumiendo de su Mundial-2006, organizado a la perfección y con un ambiente festivo y marcado por la deportividad. Pero ahora los nubarrones de la sospecha se ciernen sobre aquel bonito recuerdo.

El expatrón de Adidas, Robert Louis-Dreyfus, habría pagado el equivalente de 6,7 millones de euros a la Federación Alemana de Fútbol (DFB) en 2000 para alimentar una caja negra destinada a comprar votos en el seno de la FIFA y asegurar la sede de 2006 para Alemania, según publicó Der Spiegel la pasada semana.

La DFB lleva días desmintiendo esa compra de votos y Adidas se distancia del escándalo.

La marca deportiva dijo «no saber nada de un pago así por parte de Robert Louis-Dreyfus» y afirma «estar en medida de excluir que se trate de una operación comercial del grupo Adidas». En otras palabras, Robert Louis-Dreyfus habría podido actuar «a título privado», precisó un portavoz de Adidas a la AFP.

En cierta manera, estas nuevas revelaciones sitúan a Adidas «en el centro del escándalo de alguna manera» y «podrían tener un impacto en su reputación», pese a que el episodio «no tiene impacto legal» sobre el grupo, resume Zuzanna Pusz, analista en el banco de inversiones Berenberg.

La justicia alemana examina el caso y Berlín reclama explicaciones que clarifiquen los hechos.

– Pasado controvertido –

La herencia del francés Robert Louis-Dreyfus, fallecido en 2009 después de llevar las riendas del gigante alemán entre 1993 y 2001, cuenta con zonas de sombras.

«RLD», como se le conocía en la prensa, pagó en 2001 millones al expresidente del Bayern de Múnich Uli Hoeness. ¿Un regalo privado para repuntar en Bolsa, como afirma el interesado, o una vía para mantener alejado al rival Nike del club bávaro, del que Adidas sigue siendo accionista? Un misterio todavía.

Pero esta vez, las supuestas maniobras del carismático empresario se ligan con la FIFA, una organización sacudida por los escándalos de corrupción desde finales de mayo.

Esto influye en Adidas, patrocinador oficial de la Copa del Mundo desde 1970 y comprometido con la FIFA hasta 2030 con un contrato estimado en 30 millones de euros anuales. El precio por un evento clave, que le permite ser el dominador del mundo por delante de la estadounidense Nike, por delante en muchos otros deportes.

En 2014, el Mundial de Brasil, sus ventas de balones, camisetas y otros productos derivados hicieron elevarse la cifra de negocio de la división fútbol de Adidas en un 20%, hasta 2.100 millones de euros. En 2006, la marca había ingresado 1.200 millones y elevó su actividad de negocio en un 30%.

– Mala reputación –

La corrupción de la FIFA ha hecho también que algunos recuerdos episodios oscuros de la historia de Adidas: Hors Dassler, hijo del fundador Adi (apodo de Adolf) Dassler, ya se vio salpicado en el pasado por escándalos.

Fue él quien en 1982 fundó ISL, empresa hoy liquidada y que hizo fortuna obteniendo la exclusividad de los derechos televisivos del Mundial, mediando prácticas dudosas.

«Hay un sistema arcaico (en la FIFA), con gente arcaica. La televisión ha traído dinero y el dinero ha traído a personas a las que le gusta el dinero», lamentó el lunes el presidente de la UEFA, Michel Platini, en una entrevista al diario francés Le Monde.

Horst Dassler fue una figura próxima a Joseph Blatter, actual presidente dimisionario de la FIFA y suspendido por su propia organización. Esos lazos, recordados a menudo, irritan en Adidas.

«Horst Dassler murió en 1987» e «ISL pertenecía a la familia Dassler, no a Adidas», recuerda el portavoz de la marca.

Ante la sucesión de escándalos en la FIFA, Adidas optó por no seguir a otros grandes patrocinadores (Coca-Cola, McDonald’s, Visa, Budweiser), que solicitaron públicamente una marcha inmediata de Blatter de la FIFA, sin esperar a que se elija a su sucesor en las elecciones del 26 de febrero de 2016.

Una decisión calculada por Adidas, que no quiere poner en riesgo su relación con la FIFA por la enorme importancia que el fútbol tiene en su cuenta de negocio.

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