La reina podría tener que mudarse del palacio de Buckingham por obras | 800Noticias
800Noticias
Internacionales

Londres, Reino Unido | AFP | La reina Isabel II de Inglaterra podría tener que mudarse del palacio de Buckingham para permitir unas obras cada vez más necesarias, incluyendo la retirada del amianto, o la sustitución de las calderas, dijeron funcionarios reales este miércoles.

“Una opción es que el palacio sea desocupado”, dijo una fuente real, estimando del coste de la remodelación del palacio en 150 millones de libras (€ 211 millones, $237 millones).

“Estamos recibiendo a expertos para evaluar estas opciones”, dijo la misma fuente, agregando que la presencia continua de la familia real dependería de si las obras se hacen en etapas o de una vez.

La noticia coincide con la publicación, por el tesorero de la reina, Alan Reid,  de las cuentas anuales de la familia real, que estiman que el coste para el erario público de la monarquía británica será este año de  £35,7 millones, el mismo que el año pasado.

“En los próximos años, el mantenimiento de edificios y, en particular, del palacio de Buckingham, supondrá un desafío financiero significativo”, dijo Reid.

El exsecretario de prensa real Dickie Arbiter dijo a la BBC que la reparación del palacio es “una tarea gigantesca”.

“Hay trozos del edificio que siguen cayendo, albañilería. Las calderas no se han cambiado en 60 años, lo que significa que los costos de energía se han disparado”, dijo.

“Además, todavía hay un buen montón de amianto que retirar del edificio”, dijo.

Arbiter estimó que la opción más razonable sería reubicar a la familia real en el castillo de Windsor, al oeste de Londres.

“No es el fin del mundo. El castillo de Windsor podría llegar a ser una muy buena base”, dijo.

Algunas de las 775 habitaciones del palacio de Buckingham no han sido renovadas en 60 años, y algunos visitantes han constatado que hay goteras cerca de algunas de sus pinturas valiosísimas.

El palacio tiene su origen en una gran mansión construida en el lugar en 1703, pero fue ampliado en el siglo XIX.

Al igual que el castillo de Windsor, el palacio es propiedad del Estado, mientras que las residencias reales en Sandringham y el castillo de Balmoral en Escocia son de la reina.

Síguenos por @800noticias