Guardiola tenía la receta | 800Noticias
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En Múnich no quedaron ni los famosos árboles de los que habló Rummenigge hace un año. El Bayern arrasó al Oporto en 45 minutos descomunales. Le sobró medio partido. Guardiola masacró al equipo de su amigo Lopetegui. Era obligado forzar la máquina después de lo que pasó en la ida y los portugueses fueron atropellados. No hubo rastro de los dragones hasta la segunda mitad, pero ya era muy tarde. No hubo opción de salir indemne.

El Bayern fue al grano. Para qué despistar. Como buen equipo alemán tozudo, devastador. Eso también combina con el toque de Guardiola. Te machacan y lo hacen con estilo. El Oporto no pudo ni respirar. Fue aplastado en medio tiempo. A este equipo algunos le daban por muerto y no es que esté vivo, es que está encendido. El Bayern reaccionó a la semana crítica que había vivido con muy mala leche. Lo pagó con su rival, más pequeño que nunca siendo un buen equipo.

Una apisonadora
Lo que se avecinaba como una consulta exigente para el doctor Guardiola se convirtió en una noche comodísima. Pep pudo tirarse a la bartola. El Bayern sólo tardó 22 minutos en poner la eliminatoria a su favor. Al descanso ya la tenía bajo llave. El Oporto no se llevó una manita en la primera mitad, se llevó un manotazo en la cara que le dejó casi sin dientes.

El conjunto luso sólo tocó el balón para sacar de centro. Intentó parar la máquina pegando. Ni eso detuvo a un Bayern que funcionó a la perfección. Un tiro al palo de Lewandowski anunció el primer gol de la noche, obra de Thiago (13′). Verle en el campo y no con muletas es una bendición para el fútbol. Y para Guardiola. El resto de tantos llegaron como algo natural. Estaba escrito. Boateng (22′) hizo el segundo, Lewandowski (26′) el tercero, también con la cabeza. Hubo más, claro. Müller (no podía faltar) (35′) y otra vez Lewandowski (40′) firmaron el cuarto y el quinto. En unos cuantos goles pudo hacer mucho más Fabiano, víctima con guantes. Estaba en el lugar del crimen y vivió en sus carnes lo que significa la palabra terror.

La preocupación de Lopetegui por las ausencias de Danilo y Alex Sandro se confirmaron. Diego Reyes, lateral derecho por necesidad, se fue a la media hora. Casi mejor para él. Cuando te pasan por encima, cuanto más lejos estés mejor.

Un alivio para el Oporto
El flaco favor que le hizo al fútbol el Bayern fue el de cargarse la segunda mitad y dejar a medias una noche grande de Champions. Ya tenía bastante y se relajó porque se lo merecía. También el Oporto irse de la Champions con la conciencia tranquila y una muy aceptable segunda parte.

Jackson Martínez (73′) marcó el gol de la honra visitante y el Allianz tuvo algo de incertidumbre hasta que Xabi Alonso (88′) clavó una falta en el 89′ (justo después de la expulsión de Marcano).Guardiola sufrió cuando Rafinha se fue por lesión. Para saborear el fútbol también hay que pasarlo mal un poco, aunque sea un rato. La receta del médico de Santpedor ya estaba escrita al descanso. El diagnóstico, ahora, parece inmejorable. Ya veremos mañana.

Fuente: Marca

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