Fracaso deportivo y escándalos marcan el año más convulso de Inglaterra | 800Noticias
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EFE

La selección de Inglaterra cerró el martes, en el amistoso frente a España en Wembley (2-2), uno de sus años más convulsos de los últimos tiempos, marcado por el pobre rendimiento deportivo y por los escándalos fuera del terreno de juego.

Después de golear a Escocia el pasado viernes (3-0) y de empatar ante la selección española después de tener una ventaja de 2-0, los ‘Tres Leones’ han aparcado los compromisos internacionales hasta el mes de marzo de 2017, cuando visitarán a Alemania (22 de marzo) y recibirán en Londres a Lituania (26 de marzo).

De la sonada victoria en el Olympiastadion de Berlín hace unos meses a la llamativa destitución de Sam Allardyce, pasando por la aparición de Marcus Rashford o la humillación a manos de Islandia en la Eurocopa. Sin embargo, la selección inglesa cierra 2016 con cierta tranquilidad.

El pasado 26 de marzo, con la Eurocopa en el horizonte, los ‘Tres Leones’ se impusieron a domicilio ante los vigentes campeones del mundo (2-3), reafirmando el proyecto de Roy Hodgson en el banquillo y recargando la moral a jugadores y aficionados a escasos meses de la cita continental.

Los siguientes amistosos no hicieron otra cosa que refrendar el sentimiento inglés de ese momento: su selección, con la juventud de hombres como Harry Kane, Dele Alli, John Stones y Raheem Sterling, y la veteranía de los Wayne Rooney y Joe Hart como bandera, llegaba a Francia como uno de los rivales a batir.

Entre mayo y junio los hombres de Hodgson se impusieron a Turquía (2-1), Australia (2-1) y Portugal (1-0), antes de empezar un torneo en el que todo lo que no fuera llegar a semifinales sería visto como un fracaso.

Poco antes, de la siempre prolífica cantera del Manchester United surgió una joven promesa llamada a liderar su equipo y la selección en años venideros: Marcus Rashford. El ariete, tocado por una varita mágica, aprovechó la epidemia de lesiones en el United para hacerse con un hueco en el ultracompetitivo ataque de los ‘Diablos Rojos’.

Debut con gol en la Premier League y en la Liga Europa fue la carta de presentación de un Rashford que llamó con dos manos a las puertas de selección.

Aficionados -tanto del United como neutrales- y medios de comunicación pidieron a Hodgson que incluyera al joven, quien llevaba apenas una decena de partidos en primera, en la lista para Francia. Y cedió Hodgson, que vio en directo cómo Rashford encontró portería en su primer partido con la absoluta, en el triunfo sobre Australia.

Sin embargo, el optimismo desmesurado que se respiró en los amistosos previos a la cita continental se evaporó en la fase de grupos, en la que se ganó in extremis a Gales (2-1) y no se pudo pasar del empate con Rusia (1-1) y Eslovaquia (0-0).

El pase a cuartos de final parecía en el bolsillo después de que Inglaterra quedara encuadrada en octavos con la modesta Islandia, equipo que debutaba en una Eurocopa. La presión pudo con el poco experimentado equipo puesto en liza por Hodgson e Inglaterra, una vez más, se despidió de una gran cita por la puerta de atrás.

Tras la repentina renuncia del seleccionador, la selección británica entró en una espiral de autodestrucción que arrancó con el nombramiento de Sam Allardyce como nuevo inquilino del banquillo.

‘Big Sam’, una figura reconocida en el Reino Unido, un técnico de la vieja escuela inglesa, fue el elegido por la Federación (FA) para liderar el nuevo y ambicioso proyecto de los ‘Tres Leones’.

Sin embargo, después de sólo 67 días y un partido dirigido, Allardyce fue destituido tras verse involucrado en una trama de corrupción de fichajes destapada por el diario The Telegraph.

El rotativo británico hizo público un vídeo grabado con cámara oculta en el que el técnico explica, entre otras cuestiones, cómo burlar las leyes del mercado de fichajes.

En la cinta, Allardyce aparece negociando con supuestos empresarios un acuerdo valorado en 400.000 libras (460.000 euros) para representar a una firma de inversores asiática y dar conferencias en determinados eventos.

El preparador también explica a otro hombre de negocios ficticio cómo burlar la normativa sobre la titularidad de jugadores por parte de terceros, una controvertida práctica prohibida por la FA desde 2008.

No tardaron en actuar los directivos del máximo organismo del balompié inglés, que rápidamente se fijaron en Gareth Southgte, el seleccionador sub-21 y una figura con un currículum impoluto en las Islas.

La FA confió en Southgate como solución de urgencia y le dio la manija de la selección durante cuatro partidos: los de clasificación para el Mundial de Rusia 2018 frente a Malta, Eslovenia y Escocia y el amistoso con España.

Ahora, con un balance de dos triunfos y dos empates, y con la confianza de los jugadores y la prensa, el técnico será nombrado en los próximos días seleccionador para los cuatro próximos años. La FA ya tiene a su entrenador para cerrar su ‘annus horribilis’ y liderar el enésimo proyecto para restaurar la gloria del muy mermado fútbol inglés.

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