Cardenal Baltazar Porras tomó posesión de parroquia en Roma | 800Noticias
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Con información de Panorama

El cardenal venezolano y arzobispo de la Arquidiócesis de Mérida, Baltazar Enrique Porras, tomó posesión este domingo de su parroquia eclesiástica en Roma.

Cada vez que un Papa  nombra un nuevo cardenal, le encarga que cuide  una parroquia de Roma para reforzar la unidad con los purpurados que viven lejos de Roma.

Este domingo le tocó al cardenal venezolano, quien asumió la responsabilidad de tener a su cargo la iglesia de Santi Giovanni Evangelista e Petronio dei Bolognesi, ubicada en el centro de Roma.

Durante la ceremonia solemne, uno de los notarios del papa Francisco leyó la bula pontificia en latín con la que el Santo Padtre le confía este templo a Baltazar Porras.

Desde este instante, el cardenal venezolano se convierte en parte del clero romano. Un nombramiento con gran valor espiritual y simbólico. Tras la misa, el cardenal se leyó el acta de la ceremonia y los católicos de la parroquia que firmaron como testigos.

Sacerdotes diocesanos y religiosos, comunidades religiosas, seminaristas, comunidad venezolana residente en Roma vivieron un momento emotivo repleto de fe y oración por Venezuela.

Una ceremonia solemne pero familiar, tras la que muchos se acercaron al cardenal Baltazar Porras para darle la bienvenida a su parroquia y contarle algunas de sus preocupaciones.

A través de la cuenta @AlvarodeJuana_  escribieron:  “#Ahora #cardenal de #Venezuela y arzobispo de #Mérida, Baltazar Porras, toma posesión de su #iglesia en #Roma”.

El  19 de noviembre del año pasado el cardenal recibió la birreta púrpura cardenalicia. En la Basílica de San Pedro, el papa Francisco invistió formalmente al grupo de 17 prelados, entre los que se encontraba el venezolano.

Baltazar Porras nació en Caracas, el 10 de octubre de 1944, en el seno del hogar de Baltazar Porras Porras y Blanca Luz Cardozo Heredia, siendo el primer hijo de ocho hermanos. Todos quienes conocen a Baltazar le admiran por ser un hombre comprometido fervientemente con las luchas sociales, por ser un historiador acucioso de la Iglesia, y por ser muy dedicado a su formación académica.

Obtuvo en la Universidad Pontificia de Salamanca la licenciatura en teología, en 1966. Transcurrieron 11 años, y obtuvo el doctorado en teología pastoral en el Instituto Superior de Pastoral de la Universidad de Salamanca.