Amy Adams, una de las favoritas para el Óscar como mejor actriz principal | 800Noticias
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Las curiosidades de la última película de Amy Adams comienzan por su lengua, ya que la actriz encarna precisamente a una lingüista en el film que está a punto de estrenar. Se titula La llegada, y en ella, Adams es la experta en idiomas y lenguas que debe entablar un primer contacto con los extraterrestres.

5 veces nominada a los Óscars

Gracias a esta película, Amy Adams está ya entre las favoritas para el próximo Óscar de mejor actriz principal. Sería la sexta nominación de su carrera, después de las que obtuvo por La gran estafa americana, The Master, The fighter, La duda y la película independiente Junebug. Pero, a pesar de tantas nominaciones, la actriz todavía no ha ganado ningún Óscar, lo que para muchos es una verdadera injusticia, teniendo en cuenta que sus ojos son, quizá, los más expresivos de Hollywood.

Adams tiene los ojos azules, mide 1,63, y la hemos visto, con taconazos, encarnando a Lois Lane en El hombre de acero y en Batman contra Superman. Pero, atención, porque esta actriz ya compartió pantalla con Superman 12 años antes de rodar El hombre de acero cuando era todavía una completa desconocida. Luego lo veremos.

Rubia de nacimiento, e hija de soldado y culturista profesional

Pero antes conozcamos el verdadero color de su pelo. Y es que esta mujer, en realidad, es rubia. Lo que ocurre es que, al empezar su carrera de actriz, se cambió el color por consejo de su agente, que le dijo que “Hollywood está lleno de rubias”. Así que, para no ser una más, Amy empezó a teñirse de pelirroja. Y con este pelo color fuego ha rodado casi todas sus películas.

Amy Lou Adams tiene 42 años, y a pesar de ser estadounidense, nació en Italia. Para ser exactos, nació en Vicenza, que es la ciudad más próxima a la base militar americana en la que estaba destinado su padre. Su padre era soldado del ejército estadounidense, mientras que su madre, curiosamente, era culturista profesional. Tuvieron 7 hijos, y Amy Adams está justo en el medio, porque ella es la cuarta de los 7 hermanos.

Los siete hermanos heredaron el patriotismo de su padre, y la propia Amy lo demostró hace un par de años, cuando ayudó a un soldado, en un vuelo comercial, moviendo el culo de un asiento a otro. El 1 de julio de 2014, Amy estaba volando hacia Los Ángeles, en primera clase, cuando supo que en su mismo avión, en clase turista, volaba un soldado americano de regreso a casa, después de luchar en Irak. Así que la actriz, sin pensárselo dos veces, cedió su asiento en primera a ese soldado, se hizo un selfie con él y, acto seguido, movió el trasero hasta clase turista, e hizo el resto del viaje en el asiento en el que originalmente iba el soldado. Y todo eso, recibiendo mientras tanto los aplausos de los pasajeros por su patriótico gesto.

Pero volvamos a la infancia de Amy Adams para desvelar que de niña quería ser monja. Tengan en cuenta que es hija de padres mormones, muy religiosos. Por eso estamos seguros de que a sus padres les sentó fatal su hija consiguiera su primer trabajo gracias a sus pechos.

A los 18 años, Adams empezó a trabajar como camarera en una peculiar cadena de restaurantes llamada, Hooters, cuyo rasgo distintivo es que sus empleadas llevan siempre uniformes escandalosamente ceñidos. Vamos, que a la joven Amy la contrataron para que luciera tipo.

Actriz por lesión

Trabajando de camarera, Amy pagaba sus estudios de danza contemporánea. Y muy pronto fue aceptada como bailarina en una compañía ambulante que representaba musicales de Broadway recorriendo los Estados Unidos. Pero todo cambió, de la noche a la mañana, porque la joven sufrió una grave lesión en una pierna, y tuvo que dejar la compañía, justo en medio de una gira, estando en el remoto estado de Minnesota. Sin nada mejor que hacer allí, la lesionada Amy se apuntó a un casting para una película que iba a rodarse en Minnesota precisamente esos días y, para su sorpresa, le dieron un papel. Esa película era Muérete, bonita, y fue el debut en el cine de Amy Adams, ya con 25 años. La experiencia la animó a mudarse a Los Ángeles para trabajar como actriz. Lo malo es que, al principio, sólo la contrataban para lucir piel. Es decir, para mostrarla semidesnuda en comedias adolescentes como Pyscho Beach Party: una película tan mala como suena por su nombre.

La blanquísima piel de Amy Adams es herencia de sus antepasados noruegos, daneses, suizos y alemanes. Y en sus comienzos como actriz, vimos su piel blanca y pecosa en teleseries como “Embrujadas”, “Aquellos maravillosos 70” o “Smallville”, que narraba las aventuras del joven Superman. De modo que, gracias a esta serie, Amy Adams ya compartió pantalla con Superman doce años antes de encarnar a Lois Lane en El hombre de acero.

Su radiografía continúa con sus dientes, porque le tocó llevar una ortodoncia en su primera película importante: Atrápame si puedes. Dirigida por Steven Spielberg, y con Leonardo DiCaprio encarnando a un farsante que se enamora de verdad de la ingenua enfermera encarnada por Amy Adams.

Después llegaron otros éxitos como Encantada o las 5 películas por las que ha sido nominada al Óscar. Y en todo su camino hacia la fama, Adams ha llevado siempre en su corazón el amor del mismo hombre. El verdadero amor de Amy Adams es un actorllamado Darren Le Gallo. Llevan sólo 1 año casados, pero se conocieron hace 15 años, cuando Amy todavía no era famosa, al coincidir en un curso de interpretación. Y son pareja desde entonces. Tienen una hija de 6 añitos, y cualquier radiografía de esta familia desvelaría que rezuman amor por todos sus poros.

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