Abbott: la imagen del niño sirio ahogado da razón a la política migratoria de Australia | 800Noticias
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Sídney, Australia | AFP |  La imagen del niño sirio muerto en una playa de Turquía recuerda la necesidad de poner fin al tráfico de personas, y da la razón a la política migratoria restrictiva de Canberra, estimó este viernes el primer ministro australiano.

Las fotografías del pequeño Aylan Kurdi, de tres años, ahogado en una playa de Bodrum ilustran el carácter “pernicioso” del tráfico de seres humanos, declaró Tony Abbott a la prensa.

Tras su llegada al poder en septiembre de 2013, su gobierno conservador organizó por medio del ejército un sistema de expulsión sistemática de los barcos de migrantes que llegan a aguas australianas.

“Es una fotografía absolutamente devastadora que (…) ningún padre puede ver sin sentirse destruido”, dijo el jefe de gobierno.

“Sé que existe interés por la política australiana porque si se acaba con la actividad de los traficantes, entonces obligatoriamente ya no muere gente en el mar. La cosa más humana que se puede hacer a medio y largo plazo es terminar con ese tráfico pernicioso”.

La política migratoria de Australia en estos casos se articula en dos mecanismos.

En el primero, los buques de la marina interceptan los barcos con inmigrantes, y los repelen hacia su punto de tránsito, a menudo hacia Indonesia.

Por otro lado, los inmigrantes que consiguen alcanzar las orillas de Australia son colocados en campos de retención en la isla de Manus, en Papúa Nueva Guinea, o en la isla de Nauru, en el océano Pacífico.

E incluso si las autoridades australianas consideran como legítima su demanda de asilo, Canberra no los autoriza a instalarse en Australia.

La única opción que les queda entonces es volver a su país, vivir en los campos de retención en las islas o bien en Camboya, un país pobre con el que Australia tiene un acuerdo.

Australia sostiene que esta política tan restrictiva es un éxito en la medida en que desde hace un año no ha llegado ningún barco, ni ha muerto nadie en el mar intentando alcanzar la isla-continente.

Desde 2013 fueron repelidos veinte barcos con 633 migrantes a bordo.

Los defensores de los derechos humanos califican de “desastre” la colocación de estos refugiados en campos de retención, y acusan a Australia de cargar sobre otros sus responsabilidades.

En un editorial publicado el jueves, el diario New York Times criticó con virulencia una política calificada de “brutal”.

El ministro australiano de Inmigración se indignó con el artículo, y argumentó que al menos 1.200 migrantes murieron intentando llegar por mar a Australia entre 2008 y 2013, con el anterior gobierno laborista.

Los inmigrantes vienen por lo esencial de Irak, Irán y Afganistán.

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